Para comenzar las clases, los costos pueden ser tan disímiles como lo que se quiera gastar o lo que dé el bolsillo. Mandar a dos niños a una escuela pública, comprando lo mínimo indispensable para empezar, puede costar unos $2.500 en promedio, mientras que llevarlos a una privada sin subvención y adquiriendo productos de alta calidad puede llegar a salir casi 12 veces más.
A eso hay que sumarle que aunque el Gobierno anunció que la inflación estimada será del 25%, todos los productos desde la ropa hasta los útiles pasando por las cuotas ya tienen una remarcación del 30% o más.
Mandar a un niño a la escuela pública, comprando un guardapolvo blanco ($195,50), un par de zapatos o zapatillas ($700), una cartuchera económica ($9,90), una mochila pequeña ($85) y los útiles mínimos para empezar (colores, lápices negros, sacapuntas, goma, cola vinílica, regla, tijera y un cuaderno, todo por $121,90), puede costar como mínimo $1.100. Si a eso se le suma un hermano que vaya al secundario, cuyos útiles y ropa pueden costar 30% más, según los comerciantes , hay que contar con $1.430 más, por lo que, para empezar, habría que gastar como mínimo $2.500.
Ese número se multiplica prácticamente por 12 si se elige mandar a los chicos a un colegio privado sin subvención. Allí las cuotas para el primario arrancan en $3.000 y para la inscripción se paga el valor de dos cuotas, es decir, $6.000. Si a eso le agregamos una canasta escolar un poco más completa ($250 aproximadamente) y una cartuchera de las de mayor calidad ($250), más una buena mochila ($1.000), más un uniforme que incluya también un equipo de gimnasia ($615,50), un guardapolvo de color ($264,50), una remera blanca ($159) y zapatos de mayor calidad ($900), el gasto promedio será de $12.500.
Nuevamente, si hay un hermano mayor que vaya al secundario, el gasto será 30% más ($16.250) y en total se deberá contar, en forma estimativa, con $28.750. En el medio, por supuesto, el gasto puede ser menor si la escuela elegida es subvencionada, donde las cuotas promedio arrancan en los $800.
Vestimenta y útiles más caros
La recorrida de los padres en busca de precios y de hacer economía tendrá que ser ardua este año. "Hay un aumento de entre el 25% y el 30% con respecto al año pasado", comenta Gilberto Rómoli, dueño de una tradicional casa de ropa de niños, que preparó su vidriera escolar hace tres semanas.
Rómoli cuenta que a la hora de pagar, los clientes eligen las tarjetas de crédito, situación que se replica también en otros comercios dedicados al rubro escolar. "Hoy las tarjetas dan todas las ventajas, aquellos que tienen dos o tres niños usan mucho el plan Ahora12 y las demás promociones", dijo.
El comerciante explica que hay que tener en cuenta que, de talle en talle, los precios suben entre $15 y $30 por prenda.
El calzado también ha sufrido alzas de alrededor del 30% en comparación al 2015. "Están llegando todos los modelos y los padres están preguntando precios primero. Los zapatos han subido más que las zapatillas. En general, el cliente compra con tarjetas o con créditos personales que ofrece la casa", cuenta Emanuel Delgado, vendedor de un local céntrico.
Los útiles para llenar la mochila no son la excepción de los aumentos y también rondan el 30%. "La gente viene con la lista, sobre todo los papás del jardín que son los primeros a los que se las entregan y compran eso, lo mínimo para empezar", cuenta Germán Villafañe, vendedor de un negocio del centro.
