"No hacen falta más policías, sino mejores policías". Esa es la frase que se repite y retumba en las paredes del Ministerio de Seguridad. Tanto, que la onda sonora ya llegó al Instituto Universitario de Seguridad Pública (IUSP), en donde adelantaron que en el próximo ingreso de aspirantes a auxiliares -futuros agentes- se seleccionará a quienes obtengan las mejores calificaciones y con ellos se cubrirá un cupo que asegure una mejor capacitación.
"Aunque rindan bien los exámenes físicos y de conocimientos, sólo entrarán los más capacitados para la policía que queremos", confió el nuevo director del IUSP, Alejandro Antón (52). Con esto, se calcula que en abril ingrese la mitad de los aspirantes que entraron el año pasado.
Históricamente la orientación del instituto policial buscó cubrir las necesidades de la política de seguridad del momento y hubo años en que el único objetivo era tener policías en la calle, y hasta se bajaron los requisitos de estudios para el ingreso.
Apelando a campañas de publicidad para seducir a jóvenes a acercarse a la policía, en el 2010 hubo un éxito de convocatoria y entre la sede central y las tres delegaciones se inscribieron 1.430 chicos en el curso de auxiliares, que dura 10 meses: 6 de teoría y 4 de práctica.
Entre el 2012 y el 2013 -los cursos se inician cuando hay matrícula que lo justifica- la convocatoria cayó y sólo se anotaron 430, de los cuales egresaron 290.
No tuvo la misma suerte una camada de unos 400 auxiliares que ingresaron a finales del 2014 y debían haber concluido el curso el año pasado.
Ellos no se recibieron, no por mal desempeño sino porque nunca tuvieron una sola práctica de tiro por falta de proyectiles, ni siquiera tocaron un arma. Esos auxiliares completarían su instrucción la próxima semana, cuando lleguen proyectiles de Santa Fe.
Tal vez por la tentación que genera para muchos jóvenes saber que tras completar el curso de auxiliar ingresan a la fuerza con un sueldo inicial que ronda los $14.000, ha crecido el interés por sumarse a la policía.
En años anteriores, la política era que egresara la mayor cantidad de policías posible y salieran a la calle. En la sede central había cursos de auxiliares de 250 alumnos, "algo que impedía que se los capacitara como se debía porque se colapsaba la capacidad
del instituto y no había recursos ni para darles algo de comer", explicó Antón, quien fue profesor de Técnica Policial en ese instituto durante los últimos 15 años. Incluso se flexibilizó el ingreso y los exámenes para que aprobaran. Ahora, de todos los que rindan y aprueben el ingreso se seleccionará a la mitad, que serán los más competentes, de acuerdo también con la ponderación que haga el gabinete psicológico y el cognitivo.
Esta política de selección y capacitación hará descender notoriamente la cantidad de efectivos que el instituto sumará a los que ya están en la trinchera contra la delincuencia. Se cree que podría egresar el 50% menos de los últimos registros.
"La apuesta es muy fuerte. Nosotros no pensamos que vamos a cambiar un recurso humano en 6 meses, lo que sí vamos a dar es un golpe de timón fuerte en la capacitación. Acá el policía que no corra o que no maneje informática, por dar un ejemplo,
no va a entrar. Vamos a ser exigentes, y en poco tiempo los que ingresen y salgan de acá van a sentirse orgullosos de eso", se esperanzó Antón.
Más requisitos para el ingreso
Hasta el año pasado, para ingresar al Instituto Universitario de Seguridad Pública sólo bastaba haber aprobado hasta tercer año del secundario, tener entre 18 y 34 años y medir más de 1,60 metros. Tanto los requisitos de estudios como los de edad se habían flexibilizado para sumar más aspirantes, pero eso caducó el 31 de diciembre pasado.
Ahora las exigencias son las que se pidieron históricamente: haber completado el secundario y no tener más de 29 años. Esto también servirá de colador, ya que hay jóvenes que se inscribieron el año pasado porque iba a empezar un curso en octubre que nunca arrancó y ahora con estas condiciones se van a quedar afuera porque no les da la edad o no tienen los estudios terminados.
Cursos intensos y nutricionistas
Tras saldar las deudas heredadas del instituto la nueva dirección buscará conseguir los recursos para que los ingresantes cumplan con cursos más intensos pero más cortos en el tiempo. "Si el alumno está 12 horas acá adentro queremos que tenga un desayuno, una colación y dónde bañarse. Si lo logramos, el curso será intenso y durará menos. Estamos trabajando para conseguir la misma vianda que recibirá la Policía, cuidada por nutricionistas, para mejorar el rendimiento", concluyó Antón.
