Especialistas en economía vaticinaron un enfriamiento del consumo y un mayor endeudamiento personal. Desde la Federación Económica de Mendoza aseguran que hay sectores donde ya no hay crecimiento o incluso hay caídas.

Inflación, recesión y empleo son los tres puntos que más preocupan a la clase media

Por UNO

Por Gonzalo Ponce

Las preocupaciones económicas de asalariados, y pequeños y medianos empresarios ante la crisis internacional, que no deja a Mendoza al margen, se centran en tres puntos: inflación, recesión y empleo.

La inflación es el más visible de los problemas que aquejan al ciudadano de a pie porque, como una bola de nieve, arrastra cada vez más dificultades a su paso.

Una moneda que después de un año vale 25% menos (el peso argentino) moviliza a buscar refugio en otra moneda más fuerte para que los ahorros no pierdan valor, sobre todo si se trata de empleados en relación de dependencia.

Históricamente la alternativa ha sido el dólar y en los últimos años, el euro, más allá de que su precio no ha variado sustancialmente. Sin embargo, el cepo cambiario dispuesto por el Gobierno nacional para equilibrar la balanza comercial y hacer frente a las deudas internacionales (también para evitar una catastrófica corrida) cortó esta posibilidad.

“La prohibición de comprar dólares para atesorar, en la práctica, no sólo impacta en los pequeños ahorristas. Aquí se ven complicados también los que tienen deudas en dólares y deben conseguirlos en el mercado informal a casi $7”, explicó el economista Sebastián Laza, de la consultora Conexión Financiera.

Otro sector que se ha visto afectado por el cepo es el inmobiliario. “Las inversiones se han parado. Nadie vende, nadie compra”, sostuvo el economista Rodrigo González de la fundación Ideal.

Luego señaló: “La inflación no afloja, está igual que la de 2011 pero con una diferencia: este año no vamos a tener el mismo crecimiento y las paritarias salariales apenas empatan o pierden con los aumentos de precios”.

Además, el crecimiento interno de los costos por la inflación hace que la competitividad de los sectores productivos se vea afectada. La economía se enfría y el consumo decrece.

Recesión y desempleo

El titular de la Federación Económica de Mendoza (FEM), Adolfo Trípodi, reconoció que la actividad económica en algunos sectores ha decrecido y que las ventas en términos interanuales cayeron 8%. “Nosotros veníamos con una economía animada pero parece que esto se terminó y ahora en algunos sectores no hay crecimiento y en otros hay decrecimiento”, señaló el empresario.

Desde la Unión Comercial e Industrial de Mendoza dieron una visión muy similar. Y si bien es temprano para pensar en recesión, la desaceleración es inocultable.

No se nota sólo en la caída de las ventas y el consumo, sino también en otras actividades muy visibles para Mendoza como el turismo, que apenas llegó a colmar las expectativas durante las últimas vacaciones de invierno y en el último fin de semana largo.

Este panorama obliga a pensar en qué va a pasar con el empleo. “Todavía no se ve afectado, pero los trabajadores no tienen expectativas de cambiar de trabajo y como los empleadores no se arriesgan con nuevos emprendimientos, va a ser muy difícil que aparezcan nuevos puestos. Esto se nota mucho en la construcción, un sector muy sensible. Pero también en la producción automotriz y el sector agropecuario, el ajo, por ejemplo, este año tendrá 40% menos de producción”, detalló González.

Por su parte, Laza analizó: “El INDEC todavía no refleja el impacto en el mundo laboral que está teniendo la crisis. Pero hay un desempleo hormiga, muy chiquito que de continuar, va a generar problemas. Las expectativas del asalariado hoy pasan por mantener su puesto de trabajo hasta que pase la crisis y del empleador por mantenerse sin suspender empleados ni tener que realizar despidos”.