Son los primos Facundo y Roberto Cahiza, quienes lograron que su producto El Nudo, cosecha 2014 obtuviera medalla de oro en Hong Kong en el China Wine & Spirit Awards

Hicieron un premiado Malbec comprando uva y alquilando toneles

Por UNO

Hay que tratar de hacer lo mejor, simplemente. "No pensamos en ganar dinero, sino en hacer algo bien hecho". Facundo Cahiza (34) trata de sintetizar así que las primeras 1.000 botellas de su primer vino hayan logrado medalla de oro en Hong Kong y ya tenga vendida totalmente la producción de este año y del siguiente.Facundo es sanmartiniano y enólogo recibido en Don Bosco, en Rodeo del Medio. "Hace 14 años que estoy en la industria, desde que tenía 20", cuenta.Esos años de trabajo le dieron experiencia y conocimiento, además del académico que ya traía consigo."En 2014 nos pusimos a pensar con mi propio primo Roberto Cahiza en hacer algo, un buen vino, algo de gran calidad", recuerda Facundo.Roberto ya vivía y trabajaba en Hong Kong y proponía aportar sus contactos y experiencia allí, mientras Facundo trabajaba desde Mendoza."En 2014 compramos uva y vinificamos en una bodega de San Martín. Nuestro objetivo no era ganar dinero, sin hacer algo bien. Hicimos 1.000 botellas con uvas de Las Compuertas, 100% Malbec, con 16 meses en barricas de robles y 8 meses en botellas".Así nació El Nudo cosecha 2014, de la sociedad Ideas Limpias.No era el objetivo original, pero lo presentaron en el China Wine & Spirits Awards. "Fue un éxito. Ganamos medalla de oro y fuimos calificados el mejor vino argentino", cuenta en enólogo.Eso hizo que inmediatamente una cadena comprara la totalidad del envío y también toda la producción del año siguiente. Y ya está casi asegurada la venta de los años siguientes."Yo ando por muchas fincas y compro la uva que veo que promete. Después hemos alquilado bodega y vasijas. Lo que queremos es seguir trabajando así, con un producto de alta calidad", cuenta Facundo.Hay un objetivo claro en los primos Cahiza. Ese objetivo ya está implícito en el nombre del vino y en su etiqueta, que muestra una mecedora. Es el recuerdo de la abuela, de los orígenes de los Cahiza en Mendoza, de aquellas manos laboriosas y de estas, más jóvenes pero herederas de aquella costumbre.Y allá van, buscando calidad, más que cualquier otra cosa, buscando "hacer algo bueno", como dice Facundo.