Por Javier Cusimano
La cifra fue suministrada por el Registro Provincial de Información de niños y adolescentes extraviados. El 99 por ciento es por conflictos familiares con adolescentes y se resuelve a los pocos días.
Hay tres casos por día de menores perdidos o robados en Mendoza
La desaparición –el 4 de setiembre– de Johana Chacón puso nuevamente ante los ojos de todos una realidad difícil de aceptar: la desaparición de menores de edad. Actualmente, sólo la organización internacional Missing Children en Argentina trabaja en la búsqueda de 159 casos que en la provincia se reducen a 6: David Argüello, Carmen Colque, Celeste Orozco Maturano, Brian Irusta, Micaela Aldana Díaz y Johana Chacón.
A nivel nacional, los casos públicos de búsqueda, que lleva adelante el Estado desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, son 49. Todos ellos están contemplados en el registro de menores extraviados, sustraídos o abandonados, que funciona en Argentina por ley desde 2003 y en la provincia por resolución ministerial desde 2011.
Actualmente, se denuncian en Mendoza en promedio tres casos de extravío por día, pero el 99% de las denuncias se resuelve a los pocos días. Esto quiere decir que la mayoría de los extravíos contempla trasfondos sociales de diversa índole y algunos pocos están envueltos en crímenes que exigen su judicialización y el trabajo conjunto con la Fiscalía de Delitos Complejos más la intervención de la División Búsqueda de Personas del Ministerio de Seguridad.
Javier López, responsable de la Defensoría de Niñez y a cargo del registro de menores perdidos en la provincia, explica que “no todos los casos de extravío son publicitados por el Gobierno, porque en muchos de ellos no contamos con foto y autorización de los padres y porque la mayoría se resuelve a partir de los organismos de investigaciones del Estado a los pocos días. Si difundiéramos una foto por cada denuncia, entorpeceríamos búsquedas y estigmatizaríamos a los implicados”.
Posibilidades del registro
Desde la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF), detallaron que el registro bajo su órbita sirve no tanto como instrumento de investigación, ya que de eso se ocupan la policía y los fiscales, sino más bien como aparato de intervención en problemáticas sociales. Pone en marcha los mecanismos del Estado para lograr la aparición de los chicos que faltan de su hogar, pero su principal objetivo es poder intervenir luego de ser hallados, identificando conflictos y soluciones.
Hace tan sólo 4 meses que funciona efectivamente el registro en Mendoza y desde su inauguración –a partir del nexo que establece con el registro nacional– ha podido brindar más soluciones de las esperadas, evitando que varios escenarios desembocaran en delitos sin su intervención a tiempo. Ahora a diferencia de lo que ocurría años atrás, existe a nivel gubernamental un espacio que centraliza la información y agiliza búsquedas complejas.
“Recientemente tuvimos un caso de una niña mendocina que encontraron en Neuquén. Al parecer, había viajado hasta la otra provincia engañada vía redes sociales sobre un posible trabajo. Esta situación envuelta en un delito pudo ser intervenida con buenos resultados gracias a la comunicación con la red e información que se maneja a nivel nacional”, ilustró Javier López sobre las ventajas de este medio institucional.
Para el Ministerio de Justicia de la Nación, el registro sirve como mecanismo operativo y preventivo. Permite reducir al máximo el tiempo transcurrido entre la denuncia y la toma efectiva de acciones. Además, realiza una fuerte labor de concientización y difusión de riesgos a través de capacitación y publicidad.
Línea abierta a la ciudadanía
La comunidad puede y debe ayudar a que cientos de chicos vuelvan a sus casas. Para ello, cada persona que posea algún dato puede comunicarse de forma gratuita al 142 o al 0800-122-2442 desde cualquier punto del país.
Las causas más comunes de desaparición
Liliana Sánchez, delegada local de Missing Children, esclareció que reciben diariamente varias llamadas de chicos perdidos, pero no pudo establecer un promedio porque no monitorean esta información desde sus gabinetes. Sí confirmó que existen determinados periodos en los que son más frecuentes. “De noviembre a marzo aumentan las llamadas porque estamos en épocas de exámenes y algunos chicos que fracasaron huyen del hogar por miedo a las represalias de sus padres”, dijo.
La encargada mendocina de llevar adelante el plan de la organización internacional explicó que las causas más comunes que originan una desaparición pueden dividirse en cinco, según las estadísticas que maneja la institución. Conflictos familiares y violencia hogareña en el 29porciento de los casos, crisis de identidad en el 39porciento, por discapacidad el 6porciento, por sustracción de alguno de los dos progenitores separados en conflicto el 18porciento y niños perdidos por otros motivos sólo representan el 8porciento del total.
“La mayoría de los casos son de fácil resolución y aparecen en un periodo de tiempo corto”, expresó Sánchez. Tal como difunde desde su página la ONG, divididos por sexo, son las mujeres las que muestran el más significativo porcentaje de desaparecidos. El 63porciento son mujeres y el 37porciento restante, hombres. En cuanto a la franca etaria más vulnerable, de los 7 a los 17 años son los más afectados. Esta zona exhibe el 78porciento de extraviados. Para contactos y denuncias comunicarse al: 0800-333-5500.