La historia de un hombre que volverá a festejar el Día del Estudiante, tras 40 años de exclusión conmueve a todo Guaymallén y es digno de reflejar.
Se trata de José Benítez quien con 56 años dio un gran paso en su vida al terminar la escuela primaria, justamente en el establecimiento donde se desempeña como celador y sin perder tiempo ya comenzó sus estudios secundarios.
Lejos de los picnics y los festejos de los jóvenes, este Día del Estudiante será especial para este correntino que solo pudo cursar hasta sexto grado en su niñez.
Cuatro décadas después de dejar su pueblo natal y sus estudios, y siendo celador de la escuela Fray Benito Lamas de Guaymallén, Benítez logró completar sus estudios primarios dentro del programa de terminalidad educativa que ofrece ese municipio.
“Llevaba y traía mapas y planisferios y por eso siempre supe mucho de geografía. Escuchaba lo que las maestras enseñaban y estaba atento a todo”, relata José y su versión es respaldada por los docentes que lo vieron pasar por sus aulas.
“Cuando evaluamos a José nos dimos cuenta de que traía consigo un bagaje importante y estaba en condiciones de retomar sus estudios. Sabía mucho de todo y luego supimos que mientras trabajó de celador escuchaba mucho y seguía aprendiendo”, señala Grover Vega, coordinador del programa “Escuela Abierta”.
En los primeros días de septiembre de este año, José terminó la primaria y, casi de inmediato, comenzó a cursar, todos los sábados, sus estudios secundarios en un CENS que depende del SUTE.
“Soy un buen alumno”Dedicación y sacrificio son dos de los pilares que sostuvieron firme en José la idea de terminar sus estudios. “Soy un buen alumno. Dejé muchas cosas de lado con tal de seguir estudiando. La primaria la terminé cursando los sábados, para lo que tuve que quitarle tiempo a mi familia y al fútbol”, cuenta el celador que juega de 3 y de 11 para un equipo que participa de la “Liga del Cacique”.
Fines de semana o a contraturno, Benítez aprovechó el tiempo al máximo. Los chicos de la Benito Lamas se sorprendían al verlo sentado en un aula, frente al pizarrón. “Vengo a hacer lo mismo que ustedes: aprender”, les respondía el celador. “Ellos me apoyaron siempre y estaban contentos de mi decisión de terminar la escuela”, cuenta.
En las materias humanísticas, José se mueve como un pez en el agua. Sociales y Geografía son sus favoritas y, ahora, orgulloso cuenta que puede explicar temas a dos de sus hijos que aún están en la primaria: “Hace poco pude contarle a uno de ellos cuál era la línea del Ecuador”. “Paso a paso” Como buen futbolero, a Benítez le quedan cómodas las frases futboleras. Para describir sus perspectivas a futuro utiliza una de “Mostaza” Merlo. “Quiero ir paso a paso, primero terminar la secundaria y después veremos. Aunque me entusiasma la Comunicación Social”, se ilusiona. José tiene tres años por delante para completar sus estudios secundarios. Entre tanto, su trabajo diario lo espera en la escuela Fray Benito Lamas, donde ya se supo ganar el respeto y la admiración de autoridades, docentes, padres y alumnos.Fuente: Prensa Guaymallén


