Lo dijo Luis Robbio, de Belatrix, la empresa de software que llegó a Silicon Valley y cuenta con 520 empleados. El jueves recibió el premio al Emprendedor Argentino del Año.

"En los rubros de tecnología y de informática hay cero desocupación"

Por UNO

Luis Robbio se tomó muy en serio la frase que dice: "Toda crisis es una oportunidad". En medio de la debacle económica de fines del 2001 que azotó a la Argentina, se atrevió a darle un giro a su pequeña empresa de automatización industrial y se dedicó a hacer software informático. Así nació Belatrix. Decidió concentrarse en venderle a Estado Unidos y no le fue mal.

Hoy la empresa cuenta con 520 empleados, repartidos entre las dos sedes que tiene en Mendoza, una en Buenos Aires, otra en Lima y la de Silicon Valley, la Meca de la industria informática mundial. Además, planea abrir oficinas en Bogotá, para seguir expandiendo el negocio.

El jueves Robbio recibió el premio al Emprendedor Argentino del Año en la categoría emergentes, distinción que le otorgó EY, una de las cuatro consultoras de negocios más grandes del mundo, que organiza este galardón en 60 países. En la entrega de premios, que se hizo en el hotel Four Seasons, en Buenos Aires, el reconocimiento mayor de la noche fue para Marcelo Mindlin, dueño de Pampa Energía. El jurado estuvo integrado por referentes de las firmas más destacadas del país como Ford y Techint.

Robbio maneja la empresa "desde arriba de un avión", es el CEO de la firma y dedica su tiempo a llevar el negocio de cerca. Sus dos hijos, Alejandro y Federico, son socios. Uno lleva una parte del negocio desde Mendoza y el otro, desde Estados Unidos.

Cuando se le consulta cuál es la clave del éxito para lograr destacarse en un mundo tan competitivo como la industria del software dice: "Trabajar, trabajar y trabajar".

Robbio sostiene que la peor complicación que tienen que sortear es la inestabilidad económica de nuestro país.

"Tenemos que luchar contra una enfermedad mortal que es la inflación. Eso distorsiona todo. En otros países es más estable trabajar, pero acá la inflación altera todas las planificaciones. Además hace falta más estabilidad, es muy difícil trazar proyectos cuando hay inestabilidad. Ahora aparte de la inflación tenemos un dólar bajo y eso nos hace menos competitivos", se lamenta el ingeniero.

Por esta razón, Belatrix también hizo pie en otros países. "Es la alternativa que tenemos para evitar las complicaciones que trae la falta de estabilidad. Acá los costos aumentan y nosotros no podemos decirles a nuestros clientes que todos los meses aumenta el precio de nuestro servicio. Operar desde países más estables nos permite crecer. Por eso, nos instalamos en Lima. En Perú hay 2% de inflación anual. Es otro escenario", comparó Robbio.

El capital humano es central Robbio sostuvo que una de las claves para crecer y poder trabajar en la élite mundial es tener capital humano de excelencia. "En la Argentina tenemos dificultad para conseguir profesionales. Lamentablemente, los jóvenes no se interesan por las carreras de Ingeniería. Hace falta que se incentiven con políticas de Estado. Los chicos de la secundaria salen muy mal formados en Matemática y Lógica, y por eso las ingenierías les parecen un cuco. En los rubros de tecnología de informática hay cero desocupación y, además, se pagan salarios mucho más altos que la media de salarios del sector privado a nivel nacional".

De Mendoza al mundo Lo que Robbio tiene claro es que estar en el interior del país no es impedimento para llegar a las grandes ligas de la industria tecnológica.

"Yo siempre repito en Mendoza, que los empresarios tienen que sacarse la venda y salir del concepto estereotipado de que desde nuestra provincia no podemos competir. Lógicamente que hay países donde es menos complejo invertir y crecer, pero se puede", subrayó.

Belatrix se hizo un lugar en el mercado norteamericano, provee software a medida a bancos americanos, instituciones de primer nivel e incluso ha trabajado para Disney.

Perfil: Luis Robbio

Cargo CEO de Belatrix

Edad 66 años

Hijos 2. Alejandro, que vive en Estados Unidos, es psicólogo y presidente de la empresa, y Federico, que reside en Mendoza es ingeniero industrial y es vicepresidente de Finanzas.

Profesión Ingeniero electrónico