Alrededor de unos cien vecinos se agolparon frente a la delegación municipal para recibir elcargamento de garrafas que precisan tanto para dar calor a sus casas como para cocinar, pero todo
fue en vano.
El camión oficial que debía traer el gas envasado nunca apareció y las quejas e insultos serepitieron entre los vecinos, algunos con sus chiquillos en brazos. Desde que se había profundizado la ola polar que azota a la provincia y todo el país, elgobierno había decidio intensificar el envío de garrafas a las familias, pero en esta ocasión elinventario escaseó.



