El bodeguero Diego Banfi fue el rsponsable de crear un vino para el Papa.  Planea abrir al público la bodega Piccolo Banfi a fines de año.

“En Italia los Banfi son sinónimo de vino… algo habrá en los genes”

Por UNO

Luciana Morá[email protected]

Anónimo, un vino descansaba con destino incierto en una bodega de Luján de Cuyo. Pasaron varios meses. En febrero de 2013 se le asignó un camino que finalizó en manos del papa Francisco. El futuro de Cónclave CCLXVI Gran Corte 2010 terminó siendo una sorpresa –aunque llena de causalidades– al igual que el destino de su responsable, el bodeguero Diego Banfi (46).

Nacido en Belgrano, Capital Federal, Banfi transitó su adolescencia en San Isidro. Años después se casó con la periodista Flavia Fernández. Junto con ella inició un proyecto ambicioso: adquirió la revista Cuisine&Vins y ese fue el inicio de su incursión en la vitivinicultura.

Los Banfi le dedicaron el blend Cónclave a Su Santidad el año pasado y se lo regalaron en persona el 19 de febrero último, durante una de las audiencias públicas que el Papa celebra en la Plaza San Pedro. Ese vino fue elaborado en Mendoza, donde desde hace 14 años la familia incursiona en el negocio vitivinícola. “Sin descuidar mi actividad principal –Banfi es ingeniero industrial y maneja Telinfor, una empresa de telecomunicaciones, junto con su hermano Carlos–, fuimos enamorándonos del periodismo gastronómico y, desde ya, de todo el universo apasionante que es el vino. En mi casa siempre se tomó rico vino y mi madre, que es francesa, se crió en una finca donde hacían Armagnac. El tema era recurrente. En el 2000, un año muy difícil para el país, decidimos tomar el desafío y lanzar Cinco Tierras con mi padre (la primera bodega de la familia en Mendoza)”, contó a UNO el empresario. Dos años después, Diego y su esposa decidieron construir su propia bodega y así nació Piccolo Banfi, de capitales suizo-argentinos, ubicada en el corazón de Agrelo, en Luján de Cuyo.

–¿Cómo fue que un ingeniero industrial y una periodista de Buenos Aires se animaron a invertir en el negocio vitivinícola?–Con la revista te vas entusiasmando. Viajás, conocés gente de la industria, aprendés. Y decidimos hacer un proyecto familiar, independiente del original, en el que participa parte de la familia. Cuisine&Vins es una revista gastronómica con 30 años en el mercado argentino que se vende a través de suscripción y se consigue en quioscos en todo el país; también en Uruguay. Yo participo en el comité editorial y la editora es mi esposa.

–¿La bodega de Agrelo comenzó a funcionar el año pasado en febrero, junto con Cónclave?–Empezó la construcción, está en su fase final. El vino lo tuvimos antes. Veníamos elaborando en una bodega tercerizada. Los vinos Cónclave CCLXVI Gran Corte 2010 y Cónclave CCLXVI Reserva Malbec 2012 son las dos primeras etiquetas de Piccolo Banfi. Allí tenemos 25 hectáreas de Malbec, Merlot, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot.

–¿Tenés algún otro proyecto grande en puerta?–La expansión de Telinfor en México, Colombia y Perú. Ya estamos en Uruguay, Chile, Ecuador y Paraguay.

–¿Están mucho tiempo en Mendoza?–Somos porteños, nuestra vida está acá (Buenos Aires); pero viajamos constantemente. Mucho más yo, que estoy en el paso a paso.

–¿Le cambiarías algo a la provincia?–Nada. No soy quién para cambiar nada. A lo mejor trabajaría para hacer más profesionales las Rutas del Vino.

–¿Has ido a la Fiesta de la Vendimia?–En varias ocasiones asistí. Este año estuve en Vendimia Solidaria.

–Tu apellido es de renombre en Italia, ¿tenés algún antepasado viticultor?– Parientes de la Suiza italiana. En Italia los Banfi son sinónimo de vino… algo habrá en los genes (risas).

–¿Cómo llegaste a elaborar el vino de Jorge Rial? –Lo conozco y soy amigo desde hace años, más adelante haremos un nuevo vino para él y tal vez en un futuro elaboremos algún blend para Pablo Echarri, de quien también soy amigo.

–¿Tenés algún pasatiempo con el que te distraigás del trabajo?–Me gustan el campo, la natación y el golf. Pero nada mejor que viajar en familia. Desde chiquitos los arrastramos a nuestros hijos a todas partes y ellos, felices. No vamos a lugares obvios, más allá de que obviamente les gusta Disney. Conocen toda España e Italia, aman comer rico. Ahora acabamos de hacer un viaje espiritual, muy movilizante. Los llevamos a Roma, San Giovanni Rotondo, en la Puglia, donde está el santuario de Santo Pío. Luego a Pompei, a ver las ruinas. Y terminamos haciendo el camino de San Francisco, en Asís.

–¿Cuáles han sido los lugares que más te han gustado?–Venecia, porque amamos la ciudad con mi mujer; París, por lazos familiares, el arte y todo lo que uno quiere poder encontrar en una ciudad; Dubai, por la locura que significa hacer de todo en el medio del desierto donde no había nada. Praga es otra ciudad donde volvería siempre, por su silencio, belleza y dimensiones.

–¿La decisión de dedicarle el vino al Papa surgió a partir de que profesan la fe católica?–Sí, pero no es eso simplemente. Mi mujer quedó fascinada con su carisma cuando tuvo el privilegio de ver a Jorge Bergoglio en su asunción. Nos impactó que eligiera el nombre Francisco, nosotros adoramos a San Francisco de Asís.

–¿Van a donar parte de las ganancias que deje el vino al Obispado de Merlo-Morón?–Sí, le tenemos un afecto especial al obispo, que es amigo de mi padre.

Perfil

TRABAJO Diego Banfi es ingeniero industrial y su actividad principal son las telecomunicaciones. Junto con su hermano Carlos dirige la compañía Telinfor, que hace años tuvo participación en los concursos del programa de TV de Susana Giménez.

DESCANSO Le encanta viajar en familia, pasar tiempo en el campo, nadar y jugar al golf.

LUGARES PREFERIDOS Venecia, París, Dubai y Praga son algunas de las ciudades que más le han gustado.

En la farándula

VINOS PARA FAMOSOS ARGENTINOS. Diego Banfi ya ha elaborado tintos exclusivos de Mendoza para el conductor Jorge Rial y la actriz Florencia de la V. En un futuro también podría crearle un blend propio a más figuras del espectáculo nacional, como el actor Pablo Echarri, de quien Banfi es amigo.