ver más
Hubo palos para todos y también para el gobierno de Mendoza, a cargo de Alfredo Cornejo.

En el lanzamiento de Peronismo para la Victoria compararon el gobierno de Macri con las dictaduras

Cuando parece que el kirchnerismo está quieto, en verdad es porque está creando anticuerpos. Esa podría ser la definición para la reconstrucción. O al menos para el comienzo de ella.

Otra vez en plena ciudad se volvieron a escuchar los bombos, la marcha y más de dos mil personas se dieron cita en el Centro de Congresos y Exposiciones para ver nacer al Peronismo para la Victoria , el grupo de kirchneristas que ostentan varios cargos legislativos provinciales y nacionales y que están decididos a dar pelea y a hacerse lugar en el armado mendocino.

Así, los parlamentarios nacionales Guillermo Carmona, Anabel Fernández Sagasti y Alejandro Abraham, y los provinciales Patricia Galván, Gustavo Arenas, Luis Böhm y Lucas Ilardo -ademas de los concejales Luis Francisco y Rafael Moyano- se mostraron unidos y dando los primeros pasos hacia una nueva etapa.

Si bien criticaron duramente al gobierno de Alfredo Cornejo y al nacional de Mauricio Macri -al punto de comparar sus decisiones de achicar el Estado con las de las dictaduras- dijeron que el objetivo que tienen es la unidad del PJ y ponerse en carrera nuevamente, además del rol de oposición, al que consideraron indispensable.

Para esto elaboraron un documento en el que se proponen como el espacio que reivindica los logros del kirchnerismo y que marca la cancha al Gobierno tanto en su gestión nacional como provincial.

"No hay nada que sustituya tu propia fuerza para defender lo que te ganaste en tu propia historia", subraya el documento con palabras de Cristina Fernández de Kirchner.

Además, aseguran que levantarán las banderas de la soberanía política, independencia económica y justicia social.

Las voces

"El Gobierno provincial tiene que empezar a gobernar y tomar responsabilidades. Buena parte de la energía de este gobierno está en perseguir peronistas y echar gente a la calle. Nos hemos puesto a disposición del gobernador para colaborar, los diputados y senadores nacionales, por ejemplo por la devolución del 15% de recursos de ANSES para las provincias, pero no hemos tenido respuestas de él", destacó Guillermo Carmona, y agregó: "No estamos de acuerdo con sus decisiones, como poner un techo del 22% de incremento salarial en la paritaria, ni con los despidos, ni con medidas que implican retroceder en los derechos adquiridos", sentenció.

Anabel Fernández Sagasti marcó que "estamos trabajando por un peronismo unido, hemos estado conversando con los intendentes. Ya veníamos funcionando juntos y queremos seguir", destacó la legisladora nacional.

El acto

Pasadas las 20.30, el calor era realmente agobiante en el aula magna del Centro de Congresos. Más de dos mil militantes, con banderas y entusiasmo cantaron el Himno y la Marcha Peronista y soportaron el ambiente sofocante. Ninguno dejó su sitio y escucharon el pronunciamiento del "Peronismo para la Victoria, espacio abierto a todos los que quieran trabajar es pos de los valores del kirchnerismo", tal y como lo explicaron sus referentes.

"Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista". El que actualizó en su discurso la mítica frase de Juan Domingo Perón fue Alejandro Abraham, el ex intendente de Guaymallén y uno de los actuales representantes del nuevo espacio Peronismo para la Victoria, un sector que agrupa a todos los militantes y referentes del kirchnerismo mendocino, que tan dejados de lado fueron durante la gestión de Francisco Pérez como gobernador.

Para Abraham, no es momento de resentimientos, sino de construcción. Dice que prefiere, tanto él como los demás miembros de esta iniciativa, "mirar para adelante y proponerse rearmar un peronismo orgánico, que crezca hacia adentro pero también que se consolide como oposición".

Y así como ellos quieren sumar y no dividir en esta etapa, también quieren que los demás peronistas de tradicional militancia en el PJ mendocino comiencen a incorporarlos. Ellos ya lo saben, que la idea no cae del todo simpática en los justicialistas clásicos. Pero casi como un mandato respaldado por las huestes de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Abraham asegura: "Los peronistas tradicionales se van a tener que acostumbrar a nosotros". Esto significa: empezar a convocarlos a reuniones partidarias, tenerlos en cuenta a la hora de elegir autoridades -o al menos cuando comiencen a proponerse a los posibles candidatos, al menos de palabra- y no dejarlos fuera de listas o cargos. En fin: considerar que el Peronismo para la Victoria viene a marcar territorio. Lo que esta vez no permitirán, dicen, es que los "ninguneen".

Sin embargo, el actual diputado Alejandro Abraham estuvo muy protocolar y con ánimo conciliatorio dijo que "somos un espacio abierto, con clara vocación frentista, vamos a proponernos como un espacio de debate político".

MÁS LEÍDAS