La nena de Lavalle continúa desaparecida. Sus parientes sospechan del hombre que la llevaba de la escuela a su casa y descartaron que sea alguien perteneciente a su núcleo familiar. "A las chicas les decía ‘bájese mamita, déle un besito a su

En el entorno de Johana sospechan de un hombre que la llevaba y traía de la escuela

Por UNO

Por Fabricio Panella Vidal

Luis Curallanca, suegro de la hermana de Johana Chacón (la nena de 13 años desaparecida el pasado martes 4 de septiembre en una finca de 3 de Mayo, en Lavalle) y tutor de la menor, dijo este jueves en Canal 7 que los familiares de la nena sospechan del chofer del micro que la trasladaba diariamente de la escuela a su domicilio, y descartó que el responsable provenga del mismo núcleo familiar de la niña desaparecida.

“En esta Mendoza la Justicia está un poco lerda porque el hombre que sospechábamos lo trajeron muy tarde a declarar, recién el viernes a la tarde. Con la directora (de la escuela de Johana) nos jugábamos las fichas a que era el chofer del micro que traía los chicos. Es que la traía a diferentes horarios. Una vez llegó a las 5 de la tarde cuando tenía que venir a las 3 y 10. Yo le pregunté y me dijo que ‘el Mario (como se llama el sujeto) llevó primero a los otros chicos y después me trajo. Él es bueno, nos compra galletas, gaseosa’, me dijo la nena”, relató Curallanca.

“Yo no lo conozco. Debe tener entre 35 y 40 años y trabaja en la empresa Nogal de Cuyo, nada más. Lo que sé es que le había contado la vida de él, que era un hombre separado, sin señora, que vivía con la madre. Eso me llamó la atención cuando ella me lo contó. Se lo dije a la directora y llamó a Johana y la retó. Le dijo ‘¿porqué el Mario te deja a lo último si vos te tenés que bajar primero?’ ‘Es que nosotros le pedimos para dar una vuelta más con él, y hasta hemos hablado por teléfono con su mamá’”, precisó.

“Este Mario ya tuvo varias quejas y no vino más por un tiempo. Es que a las chicas les decía ‘bájese mamita, mi amor, déle un besito a su chofercito’", reveló el tutor de la nena desaparecida.

Curallanca sostuvo que Johana “me decía que no iba a tener un novio hasta que no tenga un título en la mano. Ella era muy estudiosa y quería ser maestra jardinera, le gustaba mucho los niños. Yo le dije: ‘M’hija, si usted quiere yo le voy a dar su estudio’”.

“Nunca me dijo nada. Y no era una chica que le gustara salir, ni siquiera ir a comprar. Los fines de semana se quedaba en la casa, escuchando música, viendo televisión", agregó.

“No hemos escuchado ni visto ningún comportamiento raro. Lo único raro que encontré yo fue que esa mañana de martes ella se bajó de su cucheta y no quería ir a la escuela. Ahí me llamó la atención que ese día no quería ir, que le dolía la garganta, que no podía tragar la saliva... Se sentó en la cama, se agarraba la cabeza y se agachaba y decía ‘me ha picado una pulga, me duele por todos lados’. Yo creí que era una excusa para no ir”.

Sin embargo, Johana finalmente se levantó, “se cambió y salió bien arregladita, como todos los días. Mi hijo la llevó a la escuela, nos dio un beso a todos y se fue contenta. Esa fue la última vez que la vimos. Estamos sufriendo mucho por ella”, afirmó Luis, visiblemente emocionado.

“Ya han buscado por todos lados. Han allanado mi finca, vinieron los de Caballeriza, los perros también. La Policía hizo las cosas a su debido tiempo pero la Justicia no. No sabemos qué hacer. Por lo menos que Johana aparezca por la recompensa", rogó desesperado.