Mendoza
En Malargüe de 181% y en Godoy Cruz, 31%. No hay ahorro en tiempos de expansión. El informe fue realizado por el Consejo Empresario Mendocino.

En 10 años creció más del 50% el gasto en las municipalidades

Por UNO

Entre 1999 y 2009, el gasto de los municipios de la provincia creció 62%, aunque con una evolucióngeográfica muy dispar. Mientras que en Malargüe el aumento fue del 198%, en Godoy Cruz subió apenas

31%. En tanto, el gasto promedio por habitante en esa década fue de $595, aunque en los extremos se

ubican -obviamente- Malargüe con $2.415 y Guaymallén con $432. "Los municipios no han estado ajenos

al proceso de expansión del sector público", concluye el informe mensual del Consejo Empresario

Mendocino (CEM).

Para escaparle a los efectos de la inflación y poder hacer comparables los datos, los

responsables del informe expresaron los valores a precios del año 2009, utilizando el índice de

precios de Mendoza para ajustar los valores hasta 2007 y a partir de allí usando un índice

combinado de siete provincias. Una vez hecha la corrección, el CEM concluyó que en la última

década, el gasto total creció "fuertemente en términos reales", pasando de $880 millones en 1999 a

$1.427 millones diez años después. El mínimo de gasto se produjo en 2002, con la fenomenal crisis

post-caída del gobierno de Fernando de la Rúa y fue de $565 millones.

El promedio de gasto por habitante para el período analizado fue de $595, siendo el de mayor

valor el correspondiente a Malargüe con $2.415 por habitante y el menor valor es el Guaymallén con

$432.

Por otra parte, al analizar los recursos totales en moneda constante, se pasó de $846

millones en 1999 a $1.349 en 2009, con un mínimo de $602 millones en 2002. Así, los ingresos

públicos municipales crecieron en promedio un 59%, mientras que el promedio por habitante fue de

$582.

La pregunta que surge es: ¿de dónde sale el 3% de diferencia entre "lo que entra" y "lo que

sale"?. "Del endeudamiento" es la sencillísima respuesta de Silvia Jardel, gerenta general del CEM.

Y agrega: "Los ingresos de los municipios se conforman con lo que les manda la Provincia por

coparticipación más la recaudación propia a través de las tasas municipales. Todo lo que no se

cubre con esos ingresos, va a parar a la deuda pública".

Ahora, al analizar la evolución de los ingresos, comparados con los gastos, se advierte que

en las épocas de menores ingresos los municipios han gastado menos. Pero en las de mayores ingresos

también ha crecido el gasto. Por ejemplo, en 2002 los recursos totales fueron de $602 millones,

mientras que los gastos ascendieron a $565 millones, y en 2007 -por poner un año- los recursos

fueron de $1.261 millones mientras que los egresos fueron de $1.315.

A ojo de buen cubero, surge otra pregunta: ¿no debería ser al revés? "¡Por supuesto!

-responde Jardel-. Se debe ahorrar en los períodos de expansión para después tener dinero para

gastar en las épocas de recesión. Es cierto que cuando hay recesión hay gente que no consigue

trabajo o que tiene problemas con sus ingresos, con lo cual se convierte en gente que necesita más

apoyo del Estado.

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