Hugo Beluardi se jubiló después de toda una vida de trabajo para Vialidad Provincial, pero "El Pampa" sigue andando los caminos como si estuviera en su casa. Además, es pintor.

"El Pampa", toda una vida en las rutas

Por UNO

SAN RAFAEL– Habla de los carteles como si fueran suyos y se lamenta por el creciente vandalismo quelos destruye. Se trata de Hugo Beluardi, un empleado de Vialidad provincial de 65 años que pese a

haberse jubilado el miércoles, ayer estaba trabajando en la reparación de un guardarrail.

El Pampa, como le dicen por haber nacido en La Pampa, además es un admirador de la obra de

Molina Campos, por lo que pinta cuadros con esa temática. Con su mujer tienen un puesto en la feria

de artesanos y sueña con recorrer el país mostrando su arte.

Habiendo trabajado para el Estado desde los 14 años, con diecisiete de antigüedad en la DPV,

este hombre que transmite optimismo y que tiene una vida dedicada a la reparación de

señalizaciones, no duda en afirmar sin que se le pregunte que "cuando me necesiten en Vialidad, voy

a estar". Y aclara que será gratis, porque la repartición "me dio todo lo que me faltaba".

Aunque desde mañana no se lo verá más junto a los caminos reparando carteles, de todos modos

le regaló unos días más de su trabajo y ayer estaba haciendo reparaciones en el badén del barrio El

Molino.

"Antes de Vialidad estaba en el Policlínico Ferroviario, era calderista, siempre trabajé para

el Estado; empecé en la Marina de Guerra, me enamoré acá, me casé acá y me vine a trabajar. Cuando

cerraron el policlínico me dio un bajón muy grande, fui a parar al hospital y uno de los compañeros

me encontró allá e hicieron las gestiones para que fuera a trabajar a Vialidad porque sabían que sé

hacer varios trabajos; me dieron entrada y ahí quedé, seguí para adelante", contó.

Con cinco hijos, cuatro varones y una mujer, el Pampa también le hace al arte junto con su

mujer. "Los dos estamos con artesanías, pinto cuadros de Molina Campos, tallo a mano, hago barcos

dentro de las botellas y mi señora hace porcelana; tenemos un puesto en la feria de artesanos en

plaza Francia, es la diversión nuestra".

Sobre su pasión señala que "me crié en el campo con mi padre, que era tambero, ordeñar vacas

era normal. En Molina Campos vi un exponente neto de las tradiciones nuestras".