Por el derrame clandestino de efluentes media Mendoza se quedó sin el vital líquido el fin semana pasado. Los controles y el accionar estatal.

El mercurio desnudó falencias en el sistema de agua provincial

Por UNO

Se detectó mercurio en el agua y en la mitad de los hogares mendocinos se quedó sin el serviciodurante todo el fin de semana pasado.

Hoy, con el problema superado y mientras la Justicia busca responsables, surgen dudas que

este informe intenta disipar. Entre ellas por qué un hecho, en apariencia fácil de realizar, puso

en jaque a miles de usuarios, o bien con qué controles cuenta nuestra provincia sobre la calidad

del líquido más valorado del mundo.

Mendoza tiene 19 plantas potabilizadoras, 14 establecimientos depuradores de efluentes

cloacales en manos de Obras Sanitarias Mendoza SA (OSM) y tres organismos más involucrados en el

cuidado del líquido, ya sea para consumo o riego.

Además, existe un área del Departamento General de Irrigación (DGI) llamada Policía del Agua.

También está la Secretaría de Ambiente, que siempre tendrá injerencia en temas ambientales,

obviamente. Y no hay que olvidar al Ente Provincial de Aguas y Saneamiento (EPAS) que controla a la

empresa OSM.

Actualmente, todos estos organismos están en manos del Estado provincial.

El servicio de agua potable es responsabilidad de OSM, empresa que está intervenida por el

Gobierno desde el 2 de agosto del año pasado. Esta atiende a 340.000 usuarios, aproximadamente 1,5

millones de personas. Bajo su órbita también está el sistema cloacal.

En Maipú, Luján y Tupungato ambos servicios están a cargo de los municipios, que llegan a

unos 300.000 usuarios con agua apta para el consumo.

Los canales y los cauces de riego están bajo la custodia del DGI. "Nosotros administramos la

cantidad y calidad del agua cruda", resumió Daniel Corral, director de Policía del Agua.

El agua cruda es la que proviene de deshielo, forma los ríos, llena los diques y es tomada

por los canales. Tiene varios usos: riego de cultivos, industrial, recreativo y energético. También

se destina a la población para su consumo.

Desde un punto de vista más general, la Secretaría de Ambiente tiene incumbencia en cualquier

tipo de contaminación que se produzca en la provincia, ya sea en tierra, aire o agua, por nombrar

las principales.

No se puede dejar a un costado que la instalación de la fábrica de lavandina, que desnudó las

falencias en el sistema, fue autorizada por la Municipalidad de Luján y se encuentra a la orilla

del canal Cacique Guaymallén. Para colmo, está en medio de una zona residencial. Por lo que se

convierte en una bomba de tiempo.

Esta situación ya ha sido reconocida por el intendente Omar Parisi, quien recomendó el

traslado de la firma.

Situaciones puntuales, como la del mercurio en el agua del canal Cacique Guaymallén o la del

chico Lucas Gutiérrez –falleció en 2007 en un tramo del canal Civit que pasa por el barrio Campo

Pappa–, muestran la complejidad y vulnerabilidad del sistema, en lo que incumbe a Irrigación,

Ambiente, EPAS u OSM.

Cuando algo como esto pasa, en forma intencional o accidental, de inmediato se queda sin agua

buena parte de la población.

La explicación, en la que coincidieron todos los organismos consultados, es simple. En un

río, un canal o una cloaca no se pueden colocar vigilantes durante las 24 horas del día.

La única forma de prevención son los controles que los diferentes organismos realizan

periódica y diariamente. Cuando estos controles activan una alarma, por las características propias

del sistema, no queda otra alternativa más que cortar el servicio hasta que el problema sea

superado.

"Esto es así en cualquier parte del mundo, incluso en los países más desarrollados",

señalaron coincidentemente desde el EPAS, OSM y el DGI.