El  secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, dijo que el legislador  y el intendente de Godoy Cruz van detrás de los votos y con intereses mezquinos. Ironizó, a su vez, sobre Racconto: “El pase que interesa es el de Riquelme”. <

El Gobierno culpó al senador Sanz y al intendente Cornejo por las trabas a la ley de Obras Sanitarias Mendoza

Por UNO

El secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, responsabilizó al senador nacionalErnesto Sanz y al intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, por las trabas para aprobar la ley de

Obras Sanitarias Mendoza tal como la envió el Poder Ejecutivo, con los diez millones de pesos de

adelanto para el funcionamiento de la empresa.

Dijo que legisladores del Frente Cívico que responden a ambos dirigentes recibieron

directivas de éstos para entorpecer el apoyo a la norma, aunque evitó especificar que pueda

tratarse de una estrategia radical-cobista en general.

"Tendrán que salir ellos a explicar ahora qué hicieron en el gobierno anterior con Obras

Sanitarias. Nosotros hemos sido muy prudentes y no hemos querido ir para atrás en la lectura

política del tema. Pero Sanz deberá ir a San Rafael a explicar por qué se corta el agua en muchas

zonas y Cornejo deberá decir cómo se hace con la provisión de agua para tal o determinado barrio de

Godoy Cruz, si hoy se opone al proyecto y manda a votar en contra a sus diputados, priorizando

otras cuestiones". Remató: "Si creen que con esto van a ganar más votos, es una lectura de la

realidad política bastante mezquina".

Cazabán salió, alrededor de las 13.30, de la reunión de gabinete y habló ante los

periodistas, inquieto porque estaba informado de que en la Legislatura no prosperaba la norma del

Poder Ejecutivo, principalmente por el polémico subsidio de los $10 millones, lo que finalmente

sucedió (ver página 3).

Cazabán, mano derecha en la gestión jaquista, recordó que el sábado hizo un llamado "a la

responsabilidad y la prudencia" a la hora de votar sobre el futuro de OSM y que indudablemente la

oposición, por lo que sabía de la sesión de la Cámara de Diputados, "no estaba acompañando

debidamente" este pedido.

El secretario general de la Gobernación sostuvo que dirigentes de la oposición han hecho

prevalecer intereses mezquinos, personales y meramente electoralistas a la hora de apoyar –o no– el

proyecto de Jaque.

Cazabán habló de la "irresponsabilidad" de "algunos legisladores" del Frente Cívico porque no

pueden desconocer que se encuentran con una empresa como Obras Sanitarias, que "está desquiciada",

y que existen "graves problemas para el agua potable y el saneamiento de Mendoza".

Sostuvo el funcionario que "hay gente que, con tal de que al Gobierno le vaya mal", traba el

proyecto. Pero remarcó que la decisión de la administración de Jaque es "reestatizar Obras

Sanitarias Mendoza" y que "esto es irreversible; no hay marcha atrás". Manifestó que el Gobierno "

debe garantizar el servicio y buscará los instrumentos necesarios con los sectores políticos que

actúan de buena fe. Obras Sanitarias va a volver al Estado, le guste a quien le guste".

Preocupa Riquelme, no Racconto

Por otra parte, ante una consulta de la prensa, Cazabán evitó opinar acerca del pase del

vicegobernador Cristian Racconto al peronismo disidente anti-K. El secretario general de la

Gobernación casi trató de ignorar el salto de Racconto. "Nosotros trabajamos todo el tiempo en

temas muy importantes", expresó Cazabán. "Hemos estado viendo, hasta el momento, infraestructura,

troles, educación, exportaciones...", señaló, al hacer un alto en la reunión de gabinete ampliada

en el auditorio Ángel Bustelo, repleto de funcionarios y con una imagen enorme de Eva Perón, acerca

de quien se vio un documental. "Estamos comprometidos el 100% con temas concretos, reales, que les

importan a los mendocinos", aseveró Cazabán, como ignorando a Racconto, quien ahora está en las

filas del duhaldismo. "No es momento oportuno –añadió Cazabán– para cuestiones internas o externas

partidarias, porque estamos dedicados a gobernar".

Al retirarse para volver al auditorio, donde sesionaba el Gobierno, con un guiño, ante la

mirada de incertidumbre de los periodistas, preguntó: "¿Saben cuál es el pase que preocupa? El de

(Román) Riquelme al River de Ángel Cappa, nada menos. Ése es el pase". Así, ironizó elípticamente

sobre la cuestión Racconto al aprovechar la versión que circula en el ámbito futbolístico de que

Cappa pretendería al volante boquense.