La idea es no tenerlos parados y usarlos cuando no sea temporada de tormentas. Según el director de contingencias climáticas, tenerlos sin usar implica un mayor costo que su funcionamiento.

El Gobierno busca utilizar los aviones antigranizo en operativos sanitarios

Por UNO

Por Daniel Calivares

Es una idea, pero ya ha sido charlada en varias oportunidades entre el director de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas (DACC) Marcos Scipioni, el ministro de Agroindustria Marcelo Barg y el gobernador Francisco Pérez. Según explicó el propio Scipioni, el gobierno busca sacar el mayor provecho a los cuatro aviones antigranizo con los que cuenta y usarlos también como aviones sanitarios o de aerofotografía, para de esa manera, no tenerlos parados durante siete meses al año y al mismo tiempo, cubrir faltantes que tiene el Estado en materia de Salud, por ejemplo.

La idea no es del todo nueva. En su momento, durante el gobierno de Celso Jaque, se planeó usar uno de los aviones antigranizo para transformarlo en sanitario. Sin embargo, en esta oportunidad, hay una modificación.

No se trata de debilitar la lucha antigranizo, explicó Scipioni, ya que se seguiría manteniendo la flota de cuatro aviones para sembrar las tormentas de ioduro de plata. Se trata en realidad de aprovecharlos durante la temporada que no está en uso.

Actualmente, los aviones antigranizo se utilizan para este fin durante los cinco meses de tormenta, pero después el uso disminuye frecuentemente.

“El costo de tenerlos parado es mayor que el de funcionamiento, porque algunos repuestos se vencen por horas, se los use o no”, explicó Scipioni.

Para llevar adelante el plan, el departamento de aeronáutica, dependiente de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas, debería convertirse en dirección, lo que le daría mayor independencia, pero también mayor presupuesto.

“Hay que ver que se puede hacer, no tiene sentido tener una flota de aviones que se usa solo una temporada”, manifestó el funcionario, que reconoció que si se hacen estos cambios, eso implica “más mantenimiento y presupuesto”, aunque manifestó que hay que aprovechar la estructura armada.

Hoy, la lucha antigranizo, no solo el mantenimiento y uso de los cuatro aviones Piper Cheyenne que se tiene, sino también las 28 estaciones automáticas telemétricas, los tres radares meteorológicos, los 14 generadores de superficie y la red de granizómetros y pluviómetros, llevan a que la provincia invierta entre doce y catorce millones de pesos al año, lo que no implica mucho dinero.

A eso, hay que sumarle el hecho de que los meses que los aviones están parados, igual son afectados por la falta de uso. Además, los pilotos, que son 17, siguen cobrando sus sueldos mensuales. Todo esto, llevó a que se planteara ampliar el uso de las cuatro aeronaves.

Lucha antigranizoPara esta temporada de la lucha antigranizo, de los cuatro aviones que posee la provincia, estarán disponibles tres de ellos, ya que el cuarto se encuentra en reparaciones.

Sin embargo, para Scipioni, con esa cantidad bastará, ya que el año pasado no hicieron falta más que tres.

En un inicio, a partir de 15 de octubre, la estación de San Rafael albergará a dos de estos aviones y la de Mendoza, uno.

Esto se debe a que las tormentas más graves para los cultivos se concentran en el Sur de Mendoza, en los departamentos de San Rafael, General Alvear y Malargüe. No obstante, en caso de que se requiera, se puede mandar el tercer avión al Sur o por el contrario, enviar uno a Mendoza.

En lo que tiene que ver con la pirotecnia, actualmente está siendo analizado por el comité de preadjudicación cual será la empresa proveedora de este material.

Para evitar material defectuoso, Scipioni señaló que se ha armado una prueba para evitar que esto ocurra, como sucedió la temporada anterior.

Igualmente, señaló que se tiene pirotecnia hasta mediados de diciembre y que está previsto que a inicios de ese mes, ya se tenga la nueva provisión de cartuchos y bengalas.

Asimismo, esto se verá reforzado con dos generadores de superficie, que son aquellos que sirven para combatir tormentas desde tierra, porque son zonas donde los aviones no pueden ingresar por seguridad.

“Con los generadores de superficie queremos instalarlos en las zonas de génesis para que las tormentas nazcan con una siembra de ioduro de plata ya”, explicó Scipioni.