Miércoles, 25 de enero de 2017

El fervor patriótico se vivió en pequeños gestos del público

La gesta sanmartiniana revivió también en todas las personas que participaron de los festejos fuera de los actos protocolares.

El fervor por el aniversario de los 200 años del Cruce de los Andes estuvo en pequeños gestos y acciones.

No fueron gritos, ni ovaciones, ni banderas. No había colores políticos, ni cantos, ni interrupciones en los discursos oficiales. Sí había, en cambio, llamitas patrióticas en los corazones de habitantes de Las Heras que esperaban con el mate en la vereda, en el niño que se disfrazó de gaucho pese al calor y en el militar que partirá a cruzar la cordillera hacia Chile, como realmente lo hizo San Martín en su gesta libertadora.

Afuera, en la calle, en la vereda, en la tierra con las mulas, bajo el sol con el calor, estaban los pequeños protagonistas también de esta fiesta.

Entre ellos estaba, por ejemplo, la familia Oviedo que había sacado la mesa afuera, con el mate y las tortitas. "Tenemos las pizzas en el horno para más tarde. Es todo hermoso lo que se ha hecho, ojalá que todos los años hicieran actos como este, que esta alegría se repita seguido para no olvidar estas cosas", comenta Mirta (69).

Mientras ellos ceban otro mate, Luis Miranda (61), de la Federación Gaucha de Mendoza, camina con su traje de gaucho de punta en blanco pero con el pequeño detalle de que lleva un yeso en una de sus piernas. "Por la Patria se hace cualquier cosa, esto no es nada a comparación de lo que hizo San Martín", dice sobre el esfuerzo que le representa el yeso.

Y mientras él llega al palco, dentro del Campo Histórico, Guido Petracci (29), integrante del grupo de Artilleros de Montaña 8, está al lado de su mula blanca, y aguarda a que también pase todo lo protocolar para embarcarse en un viaje de 20 días junto a otras 600 personas que recrearán el cruce como lo hizo San Martín.

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