El miércoles a las 12.20, Germán Ejarque, quien fuer funcionario durante el gobierno de Francisco Pérez, estaba en la puerta de la Dirección del Adulto Mayor (Patricias Mendocinas 973 de Ciudad) para cumplir con un trámite judicial. Llegó 10 minutos antes, como es su costumbre, porque la abogada María Susana Domínguez lo había citado para las 12.30.
Lo que no sabía el ex titular del Consejo de la Discapacidad es que se iba a encontrar con varios obstáculos antes de declarar como testigo en una causa administrativa, ya que la falta de accesibilidad a personas con discapacidad del edificio lo dejó en la vereda. Fueron dos horas en las que debió enfrentar las inclemencias del tiempo y las ganas de ir al baño.
También tuvo que esperar a la letrada, que llegó cerca de 45 minutos tarde (13.10 arribó al edificio). Durante ese largo tiempo y sentado en su silla de ruedas, que funciona electrónicamente, esperó que alguien le diera una solución para ingresar a la dependencia y hacer el trámite.
Pero sólo hubo un intento (fallido) cuando dos hombres enviados por la dirección intentaron subirlo, algo que Germán se negó debido a las características de su silla y por temor a que pasara un imprevisto. "Tuve que pedir que por favor avisaran que estaba afuera cumpliendo con la citación. Creo que por una cuestión de humanidad, si alguien ve que una persona está sola en la vereda esperando al menos se debe acercar para ofrecer un vaso de agua o preguntar si necesita algo, pero eso no ocurrió", explicó Germán, contador público que nació con distrofia muscular.
La abogada que lo citó le propuso hacer su trámite en la vereda (no quedaba otra), es decir tomarle la declaración por la que había sido citado, luego llevar los dichos del citado para que fueran transcriptos y volver con los papeles en la mano para que Ejarque los firmara en la calle. Así fue.
"No entiendo por qué no pusieron este organismo en un lugar adecuado. En mi legajo consta mi discapacidad. El expediente se había iniciado en la Dirección de Discapacidad. Por eso no entiendo para qué me citan en un lugar que no cuenta con accesibilidad al edificio", se lamentó el ex funcionario, que agradeció las disculpas que Aldo Sáez, titular de la dependencia, le dio por las peripecias que tuvo que pasar por un simple trámite.
"Me llamó al otro día y me dijo que no sabía lo que me había pasado y que cuando inauguren una entrada accesible me invitará a la inauguración. Me parece que fue un buen gesto, ya que esto que sucede no es de ahora sino que es un tema que lleva muchos años en nuestra provincia, donde faltan rampas y hasta concientización de la sociedad para colaborar para mejorar esta falencia", dijo Ejarque.
Además recordó que Mendoza adhirió a una ley nacional del año 1994, la número 24.314 , que obliga a que todos los edificios públicos cuenten con accesos como rampas y servicios especiales para personas con discapacidad, entre otros aspectos.
"Ningún gobierno le dio prioridad a eso. Cuando yo estuve a cargo del Consejo de Discapacidad pudimos hacer algo en este sentido, pero nos faltaron más obras. En el caso del edificio de la Dirección del Adulto Mayor, es un despropósito que funcione allí ya que además tiene escaleras adentro que presentan mucha dificultad para ser subidas por adultos con algún problema", dijo.
El edificio donde funciona la Dirección del Adulto Mayor fue construido en 1923 y fue sede durante muchos años de la Caja de Pensiones, Vejez e Invalidez. Su entrada tiene diez escalones altos hasta llegar al hall central donde funciona Atención al Público.
Allí se atiende a una gran población de adultos con diferentes problemáticas. Muchos de ellos son personas que aunque no tienen discapacidad concurren con un bastón, o que por su contextura física apenas pueden subir los escalones.
Promesa de mejorar el acceso a la dependencia del Gobierno
Aldo Sáez, titular de la Dirección del Adulto Mayor, reconoció que el lugar no era el indicado para citar al ex funcionario del Consejo de Discapacidad, y que se tuvo que hacer porque la abogada María Susana Domínguez es sumariante de esa dependencia. "Le pedí disculpas por haber vivido esta situación, y también hablé con la letrada para pedirle explicaciones. Ella me dijo que no sabía quién era Germán, es decir que no sabía que tenía un problema de discapacidad", argumentó Sáez.
Añadió que ya comenzaron a trabajar con ingenieros para adaptar alguna entrada para quienes tienen problemas de movilidad. Por eso se pensó adecuar una entrada que se encuentra al costado de la principal (siempre sobre Patricias Mendocinas), donde se colocará una silla transportadora que podrá ser utilizada con facilidad para llegar cómodamente a las oficinas de atención al público. "Hay que tener en cuenta que es un edificio que es Patrimonio Cultural y no se pude hacer cualquier cosa, todo tiene que estar bien evaluado y justificado", dijo.
También explicó que la falta de accesos no es cosa de este gobierno, sino que viene de muchos años.
"No fue a propósito lo que pasó, sino que estuvo mal citado ya que podría haberse aprovechado la Dirección de Discapacidad, que se encuentra cerca de acá. La abogada que lo citó me pidió disculpas. Esperamos en unos meses darle una solución a esto. Ya tenemos los planos y estamos trabajando", aseguró el funcionario.
