Por Rosana Villegas
Una seguidilla de robos en el hospital Humberto Notti destapó la realidad de la inseguridad que atraviesan los nosocomios de la provincia. Para contratar policías o guardias, los hospitales de mayor afluencia destinan entre $400.000 y $750.000 anuales a seguridad, pero parece que con eso no alcanza. Como para calmar las aguas, en los ministerios de Salud y Seguridad aseguraron que evalúan aplicar un sistema mixto que incorpore más cámaras de vigilancia en hospitales y otros edificios públicos, entre los que figura Casa de Gobierno.
Dos robos en siete días en el hospital pediátrico de mayor complejidad de todo Cuyo, a donde asisten un promedio de 1.000 pacientes diarios, evidenció la necesidad de mejorar el ineficaz sistema de seguridad con el que cuenta. En el Notti, al único policía se suman a diario 15 guardias por la mañana y 12 más en la noche, “pero este personal de seguridad no está entrenado, no está armado y no puede detener a nadie, sólo controla la entrada y la salida de personas, y en caso de emergencia debe alertar al único policía que tenemos, que también pagamos nosotros. Necesitamos, aunque sea un efectivo más”, afirmó Silvia Pesle, directora asistencial del Notti.
“La seguridad dentro de los hospitales de la provincia no depende de la Policía de Mendoza, se realiza con personal privado que contrata cada nosocomio. Los efectivos que están en cada guardia trabajan de manera preventiva, pero sería imposible destinar más policías a la custodia total de esos edificios porque habría que sacar un promedio de 90 policías diarios de la calle para cubrir la seguridad de cada hospital. Por eso estamos evaluando con el Ministerio de Salud modificar el sistema actual, incorporando más cámaras de seguridad que puedan darles a los guardias otro control de lo que sucede en cada edificio”, justificó el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, y agregó: “El próximo viernes voy a tener un detalle del protocolo de seguridad de cada hospital, porque todos tienen dinámicas distintas. Evaluamos colocar las cámaras a otros edificios públicos”.
Por su parte, el ministro de Salud, Carlos Díaz Russo, confirmó: “La idea es asignar más seguridad en las guardias y aplicar un sistema de logística en los pasillos, para que tengamos mayor control. Estamos analizando caso por caso las contrataciones para ver cómo están funcionando, pero si es necesario otorgaremos una partida extra dentro del presupuesto para seguridad”.
La seguridad, ese gran gasto
Actualmente Salud destina el 5% de su presupuesto –suma que no fue precisada a este diario– para la seguridad de aquellos hospitales centralizados, cuya administración depende directamente de esta cartera.
Los 14 hospitales de administración descentralizada, que son justamente los que reciben la mayor cantidad de pacientes, deben costear la seguridad de sus edificios con su propio presupuesto. Este año los directorios de esos nosocomios del Gran Mendoza y el de mayor complejidad del Sur gastan un promedio de $600.000 anuales en seguridad.
Según los datos de la Dirección de Administración del Ministerio de Seguridad, el Hospital Central, considerado el que mayor cantidad de pacientes recibe a diario en toda la provincia, a donde recaen también quienes necesitan atención de mayor complejidad, es custodiado sólo por cuatro policías diarios –dos de ellos se sumaron en el último tiempo– y un sistema de cámaras, a los que destina por mes unos $62.000, lo que supondría un presupuesto anual de $744.000 sólo para seguridad.
Muy cerca lo sigue el pediátrico hospital Notti, que era cuidado por 27 guaridas contratados, y un policía apostado a la guardia. Tras los dos robos que golpearon a la institución a esa seguridad le adosaron dos efectivos más. En total gasta $720.000 anuales en materia de seguridad.
Por su ubicación, al hospital Lagomaggiore, cuyo edificio está rodeado de barrios conflictivos, a los que se suma la penitenciaría de Boulogne Sur Mer, llegan a diario decenas de heridos de bala, apuñalados o presos lesionados. Esta realidad hace que requiera actualmente de cinco policías custodiando las 24 horas, uno aportado por la Comisaría Sexta y los cuatro restantes bajo la modalidad de servicios extraordinarios. A ellos se suma un sistema de cámaras ubicadas principalmente en la guardia. En todo este sistema se gasta por mes $55.000. “A la guardia llegan a diario heridos de bala y muchas veces, enemigos que se han disparado entre sí, y en el hospital se encuentran los familiares que hacen destrozos en las instalaciones o se las agarran contra el personal si alguno de ellos muere”, graficó el director de este hospital, Edgardo Pérez.
Al Paroissien, de Maipú, suelen acudir también pacientes de Luján, que no posee un hospital público, a los que se suman aquellos heridos que puedan proceder de la zona llamada “la triple frontera” –en el límite de Luján, Maipú y Godoy Cruz– rodeada de barrios peligrosos. A él se destinan 13 cuidadores, entre contratados y personal de planta que se destina a esta tarea un presupuesto mensual de $50.000.
En la zona Sur, el hospital Schestakow no cubre sólo las necesidades sanitarias de San Rafael, sino que a él recaen los pacientes de toda la región. En la actualidad la dirección destina $29.000 mensuales que divide entre el sueldo del policía que custodia el edificio y un sistema de 7 cámaras distribuidas en los distintos pisos.