Sólo cien internos pueden trabajar allí de forma rotativa. El empresario también pidió más compromiso para realizar emprendimientos dentro de los complejos carcelarios de Mendoza.

El dueño de la fábrica de calzados del penal señaló que podría dar más trabajo pero no hay lugar

Por UNO

Internos de los seis penales que tiene Mendoza ya trabajan o estudian mientras cumplen su condena. En el caso San Felipe, esta cárcel cuenta con un taller para la producción de calzado de trabajo o seguridad. Estos productos luego se venden en la calle Boulogne Sur Mer. Tras el proyecto presentado por el gobernador durante la Asamblea Legislativa a través del cual se obligará a los condenados a trabajar, surgieron las críticas y señalamientos por parte de quienes entienden en la materia.Uno de los primeros fue el ex director de la cárcel y actual Juez de Ejecución Penal, Sebastián Sarmiento, quien indicó que para que se lleve adelante esta idea del Ejecutivo se deberán hacer inversiones.En esta misma línea quien dio su opinión a Radio Nihuil fue Emilia Rivero, dueño de Calzado Cuyo. El empresario tiene un taller en el penal de San Felipe en el que se enseña a los internos a fabricar calzado pesado.Rivero explicó que son sólo cien los presos que participan de esta actividad y en dos grupos rotativos ya que no hay lugar. "Estamos hacinados", se lamentó el empresario debido a que su intención es aumentar el grupo de trabajadores.Rivero también pidió mayor compromiso en el empresariado de Mendoza para que se instalen más emprendimientos dentro de las cárceles: "Estamos solucionando un problema social".

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