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Feligreses declararon que la parroquia de Rodeo de la Cruz a su cargo no se levantó con los préstamos que pidió. Aún persisten dos misterios: en qué invirtió toda la plata que le facilitaron los particulares y su actual paradero.

El cura Copado: ya son cuatro las estafas con la suma de dos nuevas imputaciones

Alejandro Gamerogamero.alejandro@diariouno.net.ar

Los miembros de la Comisión Pro Templo de la capilla del Cristo de Quillacas complicaron más ante la Justicia al sacerdote Edgardo Copado, al negar que éste haya aportado dinero de donaciones o de préstamos particulares a la construcción de la iglesia ubicada en el barrio Cocucci de Guaymallén.

Los dichos de los testigos fueron un duro golpe para el religioso, que tiene algo más de una decena de denuncias en la Fiscalía de Delitos Complejos, por pedirles grandes sumas de dinero a sus fieles, al menos $350.000, en calidad de préstamos, que no habría devuelto. Según las víctimas, los pidió para las obras del Cristo de Quillacas.

Pero los cuatro integrantes de la Comisión Pro Templo que dieron su testimonio en las últimas dos semanas ante la fiscalía especial negaron rotundamente que Copado hubiera llevado esos fondos a la obra.

Al contrario, afirmaron que la capilla se construyó con lo obtenido en rifas, sorteos, ventas de empanadas, bailes organizados por la comunidad y la fuerza de trabajo de muchos fieles que aportaron su mano de obra para levantar el edificio católico.

Así, la situación procesal de Copado se agravó en los últimos días al sumar dos nuevas acusaciones, quedando imputado ahora por cuatro casos de estafas.

El caso del sacerdote, quien fue titular, hasta fines de agosto último de la parroquia de Rodeo de la Cruz, Guaymallén, de la que desapareció sin previo aviso, cuando se descubrieron sus maniobras, desató un escándalo sin precedentes.

A tal punto repercutió, que el mismísimo Arzobispado de Mendoza lo denunció ante la Justicia penal tras comprobar que el religioso pedía falsas donaciones para la Virgen de Salta.

Incluso, cuando los enviados del Arzobispado tuvieron que hacerse cargo de la parroquia de Rodeo de la Cruz y de la comunidad religiosa abandonada por Copado, lo primero que les aclararon a los fieles fue que el cura no estaba autorizado a pedir donaciones ni préstamos, que no se le encargaban exorcismos y que tampoco investigaba las apariciones de la Virgen, como el propio Copado había dicho en varios encuentros con los feligreses.

La capilla de QuillacasCuando la investigación del Arzobispado se profundizó, descubrió que el cura también solicitaba donaciones y préstamos, no sólo para la Virgen de Salta, sino para la construcción de la Capilla del Cristo de Quillacas, detectando al menos una decena de casos que fue los que presentó en su denuncia ante la Justicia.

Mientras los dineros habrían sido solicitados en el último año, el templo está levantado y en uso por los fieles hace más de tres años y se construyó efectivamente bajo la gestión del padre Edgardo Copado, ya que por jurisdicción dependía de su parroquia.

La capilla tiene un diseño arquitectónico sencillo, recientemente le colocaron el piso y refleja por dentro y por fuera un tono austero, que se condice con el esfuerzo que ha significado su construcción para la Comisión Pro Templo.

Hasta ahora, los fieles que han declarado en calidad de víctimas en la fiscalía le reclaman a Copado casi $350 mil que le prestaron para Quillacas y que no les devolvió. Sin embargo, un tercio de esa suma sería en cheques fechados a futuro que el religioso aun no puede cobrar, pero que quien se los aportó reclama que se los devuelva sin ejecutarlos.

Casi todas las víctimas han dado cuenta de que el padre en persona les pidió el dinero para la obra de Quillacas, en calidad de préstamo, y con la promesa de devolvérselo en el corto plazo.

Es más, muchos fieles que pusieron dinero en sus manos lo recuperaron al poco tiempo, pero con la confirmación de la Comisión Pro Templo de que esos fondos no iban a la obra de la capilla, la fiscalía tiene el gran interrogante sobre los fines por los que pedía prestado Copado si a veces devolvía los fondos.

Mientras la investigación transcurre, el sacerdote permanece en el Sur de la provincia, en su General Alvear, natal donde busca trabajo y les cuenta a los que lo conocen que ha vuelto al terruño porque está de licencia en la Iglesia y también en su cargo de sacerdote.

La Justicia local espera informes de la Curia por el caso Tomás

El Segundo Juzgado de Gestión Asociada espera los informes administrativos, expedientes y constancias solicitados al Tribunal Eclesiástico de Córdoba y de la Inspectoría de la Congregación Salesiana para continuar con la investigación, a partir del reclamo civil por daños y perjuicios que iniciara un ex alumno del colegio Don Bosco, ciclo secundario. En 2013, el joven hizo la demanda civil. En 2008 denunció que diez años antes, cuando tenía 14 años, fue abusado sexualmente por el entonces director en el edificio de calle Córdoba y en la casa que la institución tiene en Rodeo del Medio, donde funciona la Facultad de Enología. El denunciado fue enviado a Paraguay por la Curia.

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