Tras casi un día sin noticias, el cuerpo del Monstruo de Mendoza estuvo a punto de ir a parar a unafosa común del Cementerio de la Capital, ante la falta de reclamo de sus familiares directos y la
negativa a hacerse cargo de aquellos de quienes estaba más alejado.
Finalmente su actual viuda, Norma O., se presentó y se hizo cargo ya bien entrado el jueves(24 horas después). Lo retiró y de acuerdo con versiones confiables, pero no confirmadas, le dioentierro en un cementerio privado del Gran Mendoza. Armando Lucero, quien estaba detenido por haber violado a su propia hija durante 24 años ytener con ella siete hijos-nietos, habíamuerto el miércoles en el Hospital Central a causa de una insuficiencia respiratoria. Sufallecimiento impidió que recibiera la segura condena judicial, que podría haber alcanzado laprisión perpetua. Apenas dejó de respirar, las autoridades carcelarias no tardaron en contactar a los distintosfamiliares del detenido para saber si retirarían sus restos. El trámite era de rigor, pues especulaban que nadie lo iba a querer, ya que no había recibidovisitas en la cárcel durante su año de estadía. Pero a la vez era necesario para cerrar todo enorden y sin reclamos posteriores. Durante casi un día no obtuvieron resultados, entonces reservaron un espacio en una fosacomún de la necrópolis capitalina, ubicada sobre avenida San Martín, en Las Heras. Estaban en eso cuando apareció su actual viuda, con quien el Monstruo había convivido losúltimos 30 años y quien además es la mamá de la hija abusada durante años. La mujer hizo los papeles y se hizo cargo del cuerpo para sepultarlo. Un familiar del Monstruo que habló con UNO dijo que apenas se habían enterado del entierro. Ycon dolor concluyó: "Así le fue en la vida. Tuvo como 40 hijos y no le sirvió de nada, porque notuvo ni uno solo al lado que le pasara un vaso de agua cuando se estaba muriendo".


