Contrariado, sin entender el porqué y con la esperanza de volver antes de que termine la competencia. Así se sentía ayer en el barrio La Gloria Daniel el Rengo Aguilera, jefe de la barra brava de Godoy Cruz, a pocas horas de regresar de su fallido viaje al Mundial de Sudáfrica.En la esquina de su casa, rodeado de amigos que también integran la hinchada tombina, aceptó sin condicionamientos dialogar con Diario UNO sobre la prohibición que le impuso el país organizador de la Copa del Mundo para quedarse a presenciar los partidos. Aguilera se siente un colaborador de la no violencia en el fútbol argentino y dice que “menos lo iba a hacer en Sudáfrica”.“Nunca me imaginé que iba a pasar algo tan feo, nunca me imaginé que iba a llegar allá y no iba a poder entrar en Sudáfrica. Estoy bajoneado, siento un poquito de bronca por lo que pasó”, sostuvo.–¿Por qué estabas en la lista de hinchas prohibidos?–Recién acabo de hablar con la gente en Buenos Aires y lo de la lista está todo en incógnita. Nunca había tenido una experiencia como ésta, era mi primer Mundial. Acá estoy escuchando respuestas de Buenos Aires, de gente que se volvió también, de Bebote (Pablo Álvarez, de la hinchada de Independiente de Avellaneda) y Emiliano (Tagliarino, de la barra de Huracán de Parque Patricios). Gente que está conmigo porque saben que Godoy Cruz…, que Mendoza no se merecía que yo me volviera.–Cuando hablás de la gente de Buenos Aires, ¿hablás de Hinchadas Unidas Argentinas (HUA)?–Sí, de Hinchadas Unidas Argentinas. Para mí, hoy, no sé cómo explicarlo, pero para mucha gente que lo ve desde afuera está mal, pero la ONG lo que hizo para Godoy Cruz de Mendoza es que hace dos años que tiene un fútbol sin violencia. Yo hice muchas cosas para representar a Mendoza en el Mundial.–¿No creés que es más difícil de explicar lo de HUA porque se financian con plata que pone el Gobierno?–Sí, obvio. Está bien, los que se tengan que volver, que se vuelvan, pero que te den una justificación sincera de los motivos. HUA se creó para que no hubiera violencia y en Godoy Cruz de Mendoza no hay violencia. Si equipos de Buenos Aires hicieron violencia, es problema de ellos, pero Mendoza respetó todo. “Los abogados trabajan para que volvamos” A pesar del rechazo a su presencia por parte de las autoridades sudafricanas, el Rengo Aguilera no perdió todas las esperanzas de volver antes de que termine el Mundial. “La gente de Buenos Aires (de Hinchadas Unidas Argentinas) me dice que desde mañana (por hoy) los abogados van a empezar a trabajar para que volvamos”, se esperanzó. Sin embargo, el barra tombino sabe que “es muy difícil, porque el Mundial dura un mes y hay que mandar oficios y papeles que no sé si vamos a alcanzar para ver algún partido. Aparte, si solucionamos eso, no sé cómo conseguiríamos la plata”. –¿Quién pagó los pasajes? –La ONG Hinchadas Unidas Argentinas. –¿No los pagó el Gobierno? –No sé, yo lo que sé es que todas las hinchadas que estamos en la ONG hemos hecho muchas cosas para ir al Mundial. –¿Cuántos fueron en total los hinchas que viajaron con la HUA? –Cerca de 80. –¿Por qué la información que hay indica que el viaje se produjo a cambio del apoyo al Gobierno? –No sé, nosotros vamos a la cancha con las banderas de Hinchadas Unidas Argentinas con la letra K, eso es un claro apoyo. No nos escondemos, llevamos nuestro apoyo en las banderas. Por eso es la oposición la que se queja. HUA es una ONG encabezada por Marcelo Mallo, un dirigente de Compromiso K, con lazos directos con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Este grupo fue protagonista en las tribunas del fútbol argentino colocando banderas a favor del kirchnerismo e incluso en contra de uno de sus principales enemigos: el diario Clarín.
Un hermano pudo entrar Walter Aguilera, de 23 años, tuvo mejor suerte que su hermano el Rengo. El menor de los Aguilera llegó a Sudáfrica en el mismo vuelo que el jefe de la barra brava tombina, pero no fue deportado. El joven se quedó en el país africano con la delegación bodeguera, integrada por otros siete miembros. De los nueve mendocinos que viajaron bajo el paraguas de la ONG Hinchadas Unidas Argentinas (HUA), el Rengo fue el único rechazado por las autoridades sudafricanas. “Hoy (por ayer) vi el partido (Argentina-Nigeria) por televisión y en una imagen apareció el Walter con una bandera de Godoy Cruz. Me quería morir, yo tendría que haber estado ahí”, sostuvo para este diario el capo de la barra bodeguera. Asistido con una pierna ortopédica, Aguilera mostró ayer una imagen distinta a la que es por todos conocida. Sin muletas y rodeado de sus más íntimos, contó que lo mejor de la deportación es que le permitirá festejar el cumpleaños número 10 de su hijo, el 24 de junio, el mismo día que cumple 23 años el crack Lionel Messi.
