Por Soledad Segade
Los Ríos y los Funes estaban enfrentados desde hace tiempo. Los uniformados mataron a Maximiliano en un allanamiento en el que buscaban a un pariente suyo. Galería de fotos.
"Los Funes tienen problemas con todo el
El asesinato de Maximiliano Ríos a manos de la policía tiene como telón de fondo la pelea entre dos familias
En una especie de enfrentamiento a lo Montesco versus Capuletto, pero a la mendocina, los clanes se acusaban mutuamente por tenencia de armas, amenazas y disparos.
Este viernes la policía mató a Maximiliano Ríos en medio de un operativo derivado de una denuncia hecha por la familia antagónica. “Estábamos durmiendo a las 6.30 cuando los del GES –Grupo Especial de Seguridad-, me tiraron la puerta abajo. Dispararon dos veces, me golpearon a mí, lo tiraron al suelo a mi marido y fueron a la pieza donde estaban los niños. Lo apuntaron desde la cama y le dispararon”, relató Sandra Agüero, la madre de Maximiliano Ríos, a este portal.
Poco después del crimen policial, comenzaron a verse las señales de las viejas disputas entre las familias.
Parientes y amigos de Maximiliano intentaron incendiar la casa de los denunciantes y ellos decidieron irse del barrio, según dijeron a este portal varios miembros de los Funes.
Éstos habían denunciado a un cuñado de Maximiliano, de apellido Villegas, y la policía fue en busca de este pariente del chico de 16 años, que no estaba en la casa. No lo hallaron, pero dispararon contra el adolescente, de quien poco después dijeron que estaba armado con un revólver calibre 22.
“Había un arma debajo de su cama porque tuvimos un problema con otra familia -admitió Nelson Ríos, padre de Maximiliano- pero él nunca les tiro a los policías”.
"Todo empezó porque no les quise fiar vino"
Luego de la muerte del adolescente de 16 años, la familia Ríos aseguró que los Funes tienen problemas con todos los vecinos del barrio.
“En mi casa había un revólver calibre 22 porque los Funes dijeron que me iban a matar a mi y a mis hijos”, sostuvo a su turno Sandra, madre de Maxi. “Es una familia que no tiene que estar más en el barrio, tienen problemas con todos”, agregó su esposo.
Por su parte, Mario Funes remarcó: “El problema con los Ríos empezó cuando no les quise fiar vino hace unos meses”. El domingo pasado, este hombre denunció a los Ríos porque, según su versión, le balearon el frente de su casa de calle Rafael Obligado, en el 5 mil Lotes.
“Ellos pasaron amenazando con un arma, hasta están los tiros en el frente de la casa. Yo fui a hablar con los padres y me dijeron: ‘Y qué querés que haga si mis hijos toman pastillas’”, señaló a este portal Funes desde el interior de su casa, donde tiene un quiosco.
Explicó además que desde ese momento “nos enfrentábamos, nos agarrábamos a piñas y a la noche caían y nos agarraban a tiros. Así fue toda la semana. Ahora les hicieron un allanamiento, le mataron a uno y nos culpan a nosotros”.
Una vez que la Policía Científica sacó el cuerpo de Maximiliano, Funes aseguró: “Vinieron por la muerte del pibe este, empezaron a los piedrazos, tiraron nafta y prendieron fuego el frente de mi casa y adentro de la casa de mis viejos. Y ahora me tengo que ir de acá”.
La investigación estuvo en manos del fiscal de Las Heras Fernando Giunta, quien fue cuestionado por su proceder en otros casos policiales de resonancia, e incluso estuvo a punto de ser sometido a juicio por el Jury de Enjuiciamiento. Luego la investigación pasó a manos del fiscal de Delitos Complejos Daniel Carnielo.



