Por Analía Boggia
El ministro de Salud tiene un complejo panorama en la cartera por la resistencia a la conducción de un inexperto en la función pública. Fuerte enfrentamiento con una funcionaria que responde al titular de Gobierno, Félix González.
Díaz Russo pidió a Pérez el manejo de la caja de Salud y menos injerencia de Hacienda
La interna y la situación financiera siguen complicando el panorama en el Ministerio de Salud. El titular de la cartera, Carlos Díaz Russo, le pidió hace dos semanas al gobernador que le dé más injerencia en la toma de decisiones económicas del área que conduce. Francisco Pérez le autorizó una ampliación presupuestaria para el segundo semestre para los hospitales descentralizados, que engrosará el presupuesto sanitario en cerca de $4 millones más por mes hasta fin de año.
Pero el alivio en las cuentas de los principales efectores provinciales no logró bajar los decibeles en las críticas que surgen desde las segundas y terceras líneas de la cartera hacia Díaz Russo por su escasa experiencia en la administración de la salud pública.
El ministro admitió a diariouno.com.ar que la reunión con Pérez existió y contó: “Le pedí mayor respaldo financiero, porque hay áreas que tenemos que reforzar, como el presupuesto que manejan los hospitales descentralizados para provisión de servicios”.
El funcionario aprovechó el encuentro también para solicitarle al mandatario autorización para incorporar cerca de 30 cargos profesionales de diferentes especialidades en el interior de la Provincia, como Malargüe, Uspallata (Las Heras) y Lavalle.
“Si bien el decreto 01 del gobernador puso freno a los nombramientos, los únicos que pueden prosperar son los que tienen su aval, y necesitamos tomar anestesiólogos, médicos comunitarios, pediatras, obstetras y traumatólogos en los lugares más alejados”, justificó Díaz Russo ante la consulta de este portal.
Precisamente uno de los conflictos que quedó expuesto en la reunión entre el titular de Salud y Pérez es la injerencia que tiene el ministro de Hacienda, Marcelo Costa, en la mayoría de las decisiones de la cartera sanitaria.
El foco de Hacienda está puesto precisamente en la facturación que hacen los hospitales más grandes a las obras sociales. Este es uno de los problemas financieros más importantes en Salud y Costa está siguiendo de cerca los pasos de los directores de esos efectores.
Díaz Russo manifestó su malestar en la reunión con Pérez porque entiende que quien debe tener mayor control sobre los números es él, que es el que conduce la cartera, tal como relató una fuente que participó de ese encuentro.
Pero la interna política puertas adentro del PJ sigue limando la permanencia del ministro al frente de la cartera. Las mismas fuentes del Ministerio que contaron que “la situación está mucho más tranquila, con mayor participación del ministro en las decisiones”, admitieron que “el hecho de que sea nuevo en la gestión pública, hace que necesite mucho más tiempo para comprender la dinámica”.
La poca experiencia de Díaz Russo en la gestión pública sanitaria –viene de conducir una empresa de medicina prepaga- contrasta con la trayectoria de otros funcionarios que están por debajo de él, como el director General de Hospitales, Oscar Renna, alineado con el lafallismo, que tiene más de 20 años en política sanitaria y en militancia dentro del peronismo.
Pero a esto hay que agregar las marcadas diferencias ideológicas entre Díaz Russo y la subsecretaria de Gestión, Fanny Sarove, que le responde al ministro de Gobierno, Félix González. La funcionaria viene pidiendo pista para llevar adelante algunas acciones, pero el ministro prefiere controlar cada uno de los lineamientos.
La elaboración del protocolo para actuar en casos de aborto no punible fue uno de los temas que más enfrentó a Sarove y Díaz Russo, pues mientras la subsecretaria de Gestión quería hacerlo en sintonía con los lineamientos de la Nación, que buscan evitar la judicialización, se supo que el titular del área prefirió ser más cauteloso y se inclinó por tener en cuenta las objeciones de conciencia.



