Un jean a 80 pesos versus un jean a 300 pesos. Esa es una de las imbatibles ofertas con el que Jorge Castillo, dueño de La Salada -el enorme mercado de Tapiales, partido de La Matanza- desafió a los comerciantes mendocinos que lo miran con recelo e intentan resistir el desembarco de los puestos donde se puede comprar de todo, pero tres o cuatro veces más barato que en cualquier local.
La Salada a la mendocina estará en el predio de Tirasso y Acceso Este, de Guaymallén. La idea es traer aquí los ofertones que son un imán para miles de mendocinos que cada mes viajan a Capital Federal en busca de mercadería para revender en Mendoza: remeras, pantalones, zapatillas, ropa de cama, accesorios, juguetes y hasta lencería.
Obviamente la llegada de La Salada le dio escozor a muchos comerciantes que patalearon ante el intendente Alejandro Abraham, y eso se convirtió en un escollo a superar para Castillo, que llegó a Mendoza precisamente para aplicar la piedra pomez de la diplomacia y limar las resistencias.
Pero el hombre no se anda con vueltas y revela sin más y con una sola frase, el espíritu de su propuesta: “Los otros venden un jean a $300. Cuando nosotros lo pongamos a $80, ¿qué van a hacer?”.
Para los que lo atacan por el flanco de la supuesta informalidad de La Salada, Castillo aseguró que está al día con los impuestos y que el emprendimiento que levantarán en Guaymallén tendrá todas las condiciones edilicias de cualquier Shopping: techo de losa, piso de mosaico e infraestructura higiénica.
“Vengo a respetar las leyes y a dar trabajo”, señaló Castillo a este portal en el predio donde se va a instalar La Salada en Mendoza.
Por su parte, el secretario de Gobierno de Guaymallén, Edgardo Zotelo, quien en nombre de Abraham recibió a Castillo, sostuvo que el emprendimiento aún no tiene habilitación municipal.
“No tengo plan B”, sostuvo a su turno Castillo acerca de la posibilidad de que Guaymallén rechace el pedido para instalarse en ese departamento.
Producción periodística: Soledad Segade



