La novela del proyecto San Jorge parece haber encontrado su clímax por estas horas en las que desdeel seno de la administración de Jaque se busca acelerar una resolución para el inicio de los
trabajos en la mina de Uspallata. Precisamente, puertas adentro hubo en elgobierno fuertes reproches hacia el secretario de Ambiente Guillermo Carmona por las
dilaciones para convocar a la audiencia pública para dar pista al proyecto. Precisamente, hubo una reunión en la que el propio Celso Jaque cruzó a Carmona por losretrasos para la radicación del proyecto minero, y en la que lo emplazó a que loresuelva en los próximos días. Según el propio Carmona los atrasos se deben a que "la empresa está debiendo un estudiohidrológico de la cuenca del Arroyo del Tigre". Esto es, en palabras delfuncionario, confirmar si el Arroyo del Tigre se inscribe en el curso geográficode una cuenca abierta o cerrada. Concretamente lo que busca resolver Carmonaes si el arroyo deviene su cuenca del Río Mendoza, de dónde se provee de aguael sector norte de la provincia. Pero en el entorno de Celso Jaque le quitan el velo a esta aducida traba administrativa ymirán más allá en lo que leen una solapada intención política del funcionario para congraciarse congrupos pro ambientalistas, que podrían servirle de plataforma para una posible carrera política. Desde la empresa, por su parte, le bajaron el perfil al requisito que Carmona muestra comoinsalvable, al sostener que "el procedimiento evaluativo está absolutamente fuera de todos losplazos legales sin que exista ningún acto administrativo que justifique o de modo alguno expliqueesta infundada dilación".



