Esta es la visión del investigador Alfredo Castro Vázquez frente a una situación que, aunque para él anómala, no tiene sanción de la Justicia penal.

Conducta delictiva o no, debe tomarse con extrema seriedad

Por UNO

La presencia constante de metales peligrosos, como el mercurio, en el agua que se consume debe sertomada en serio aunque los valores que se detecten en las mediciones no sean superiores a los

tolerables.

Esta es la visión del investigador Alfredo Castro Vázquez frente a una situación que, aunque

para él anómala, no tiene sanción de la Justicia penal.

Por el caso que estalló el 16 de abril último y que provocó que buena parte del Gran Mendoza

se quedara sin agua potable durante casi 72 horas, la Justicia no encontró pruebas para

responsabilizar de un delito a la elaboradora de ácido clorhídrico, hipoclorito de sodio y soda

cáustica enclavada al borde del canal cacique Guaymallén a la altura de Chacras de Coria en el

departamento Luján.

Según se supo en las horas posteriores, la intervenida empresa Obras Sanitarias detectó un

peligroso nivel de mercurio en la entrada a dos de sus potabilizadoras.

Sobre la base de este hallazgo, la Secretaría de Ambiente, a cargo de Guillermo Carmona,

cerró definitivamente la planta de la empresa Keghart, productora de soda cáustica y lavandina,

entre otros productos.

Sin embargo, el solo hecho de volcar metales peligrosos a un cauce que provee agua a dos

plantas potabilizadoras no es considerado delito para la Justicia penal.

Para que sí sea investigado y castigado como tal el vertido debe ser de una magnitud tal que

ponga en riesgo la salud pública.

Hasta ahí el concepto jurídico aplicado por la fiscal instructora de Delitos Complejos

Claudia Ríos Ortiz frente al caso de la empresa Keghart, para la cual no dispuso sanción penal.

Muy distinta es la observación de los investigadores que trabajaron con el auspicio de

Medicina de la UNCuyo, el Conicet y el Fondo Nacional de Ciencia y Técnica, para quienes hay que

trabajar para evitar hasta el mínimo nivel de metales peligrosos en la red de agua potable.