Se complica la situación de la maestra del chico que desapareció de su escuela en Godoy Cruz y se
presentó horas después frente a otro establecimiento pero de Maipú. El fiscal que entiende en la
causa ya recibió las pericias realizadas por el Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario, aunque reserva
en secreto los resultados por tratarse de un menor. El titular de la DGE irá el lunes a la
Legislatura a dar explicaciones sobre el caso.
"Todavía sigue siendo un misterio qué pasó con el chico puertas afuera de la escuela. Hemos
seguido con las testimoniales pero no hay nada. Por eso ahora investigamos puertas adentro", le
dijo a UNO Juan Carlos Alessandra, fiscal de Instrucción N°5, a cargo del extraño hecho.
Agustín (5) concurre a la mañana a la escuela San Gabriel del barrio Foecyt de Godoy Cruz,
donde cursa el primer grado. Ese turno sale del colegio a las 12.45, por lo que su madre llegó ese
jueves 13 de mayo cerca de las 12.30 y, como tantos padres, esperó a que el chiquito saliera. Pero
el niño nunca apareció entre los escolares.
Asustada por no verlo, la madre fue hasta el curso y se encontró con que estaban todos sus
útiles pero él no. La mujer avisó a la Policía, y horas más tarde, efectivos de la Subcomisaría de
Tropero Sosa, Maipú, lo encontraron solo en cercanías de la escuela Provincia de La Pampa.
En la testimonial, la maestra de Agustín sostuvo que el niño había dejado la escuela en la
fila de los chicos de tercer grado. "Las otras maestras no dicen eso", aclaró Alessandra, con lo
cual dejó entrever que se complica la situación de la docente.
La figura que se baraja es el incumplimiento de los deberes de funcionario público, pero el
fiscal quiere ser muy cauto porque "al imputar se puede ocasionar un daño considerable, por eso
quiero hacerlo sobre una base sustentable".
–En un primer momento se analizó la hipótesis de que fuera un mensaje para los padres del
chico. ¿Sigue en pie esa línea?
–No hemos podido establecer que ese haya sido el motivo. De las entrevistas que se han
mantenido con los familiares y de la propia investigación hemos podido determinar que los padres no
han sido denunciantes ni testigos ni han sido denunciados en hechos relevantes. Por otra parte,
ellos manifiestan no tener amenazas.
–Entonces, ¿qué pasó?
–Qué le puedo decir... No hay nada que indique lo que realmente pasó. Como hipótesis, podemos
decir que quien supuestamente se lo llevó se puede haber equivocado de niño... También que el chico
le haya pedido a alguien que lo acercara a algún lugar... No tengo ningún elemento como para decir
que su traslado de una escuela a otra haya sido con motivo de un hecho delictivo o con la finalidad
de cometer un delito.
–¿Va a tomar más testimoniales?
–Es que no hay a quién más indagar. Nadie vio nada, ni los vecinos de una y otra escuela, ni
los familiares, ni los docentes.
–¿Cómo resultaron las pericias realizadas a la familia?
–No se realizaron a la familia, al menos no de manera directa. Con motivo de las pericias al
menor se hace una especie de extensión hacia el resto de los familiares. No hay una pericia
ordenada a la madre y al padre. Sólo entrevistas colaterales.
–¿Y qué resultados obtuvo?
–Por tratarse de un menor no voy a dar información al respecto. Es un tema delicado por la
revictimización y la estigmatización del niño.
–¿Pero los resultados le aportaron algo?
–Sí. En base a ellas puedo determinar si el chico es creíble o no, pero no le voy a decir la
conclusión a la que llegué porque es un menor.
–Si puertas afuera ya queda muy poco para investigar, ¿qué resta?
–Lo que nos queda ahora como remanente es observar la conducta de la maestra para ver si hubo
algún tipo de hecho delictivo. Hay que establecer si realmente ha habido una falla de control por
parte de las autoridades de la escuela, que son las que tienen que garantizar la seguridad de los
alumnos.
–¿Esto alcanza a la directora también?
–La directora no estaba en el turno mañana ese día. La única autoridad presente era la
vicedirectora. Pero de todos modos, el cuidado directo sobre el chico lo tiene la maestra. Por
parte de las autoridades del colegio podría haber una responsabilidad administrativa si es que
oportunamente no dispusieron las medidas de seguridad que deben primar en una escuela, pero eso
excede la responsabilidad penal. Si afuera hubiera habido una incautación del niño, si lo hubiesen
secuestrado, si se lo hubiesen llevado por la fuerza, eso excedería la responsabilidad de contralor
de parte de la maestra, pero lo cierto es que nada de eso se ha podido demostrar. Evidentemente el
niño salió afuera por una falla de control.
Momentos finales
Así las cosas, el fiscal Alessandra se tomará estos días para releer el frondoso expediente,
atar algunos cabos sueltos si es que los hay y a partir de allí realizar las imputaciones que crea
pertinentes.
Desde el punto de vista administrativo, la Junta de Disciplina continúa con su investigación
sobre la directora y la docente luego de que el gobierno escolar decidiera el 17 de mayo suspender
en sus cargos a ambas por un lapso de 30 días para no entorpecer las averiguaciones y para "
descomprimir la situación y el conflicto social que se estaba generando en el establecimiento a
partir de este hecho", tal como informó en esa oportunidad Carlos López Puelles, titular de la DGE.
Por otra parte, el funcionario concurrirá el próximo lunes a la Legislatura para aportar
detalles del caso



