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El FPV presentó pedidos de informes que el oficialismo no aprobó. Las reacciones fueron desde no dar quórum hasta poner en juego la aprobación de los próximos proyectos

Comenzó complicada la convivencia de los partidos en el Senado

Sólo ha pasado una semana de que los legisladores volvieron a trabajar y ya hay problemas de convivencia entre oficialismo y oposición en el Senado.

El arranque fue verdaderamente conflictivo. Es que mientras Cambia Mendoza actúa empoderado por contar con el número de legisladores suficiente para tener quórum propio, el Frente para la Victoria sabe que si no marca territorio, va a tener muy poca voz y voto en el período que comienza.

Así, el conflicto comenzó el martes, cuando el Frente para la Victoria se levantó y se retiró en protesta contra CM y dejó a la sesión sin quórum. Lo hicieron en reclamo porque los radicales aseguraron que no les aprobaban los pedidos de informes.

No terminó allí la cuestión y continuó el miércoles y el jueves con reuniones internas y de los bloques entre sí. Pero la conclusión fue nula: ni el Frente para la Victoria se va a someter a no ser tenido en cuenta, ni Cambia Mendoza le va a dar rienda suelta al peronismo. Lo único que puede salvar la situación es que los radicales y demás partidos que conforman el oficialismo no quieran repetir lo que siempre criticaron del kirchnerismo: la falta de diálogo. Por ahora, dicen que lo priorizarán, pero la realidad demuestra que no es fácil.

Poder o estrategia

Cuando se está acostumbrado a comandar y después se pierde estrepitosamente, como les ocurrió a los peronistas durante 2015, administrar el hilo de poder que queda para no desaparecer de las decisiones públicas es complejo. Se trata de poner en juego las mejores cartas con las que se cuenta. En el Senado, esas cartas peronistas son el vicepresidente de la Cámara, Eduardo Bauzá (viene del ciurquismo), y las históricas dirigentes azules Patricia Fadel (presidenta de bloque) y Olga Bianchinelli (una senadora a la que no le falta coraje ni claridad política). Con ellos a la cabeza, el bloque se animó y le marcó la cancha a la vicegobernadora Laura Montero.

El martes intentaron por todos los medios que les aprobaran los pedidos de informes. Y como Cambia Mendoza se negó, el FPV se retobó: no volverá a sentarse en el recinto hasta que el oficialismo no les dé el visto bueno a sus iniciativas.

"No somos figuras decorativas, vamos a exigir que nos aprueben lo que pedimos y si no, nos levantaremos y nos iremos. Se nos está faltando el respeto", enfatizó Fadel.

Y así lo hicieron, dejando la sesión sin la suficiente presencia de legisladores para que fuese válida.

El jueves, el PJ se reunió por su cuenta, para acordar una postura de bloque. Según contaron Fadel y Bauzá, la idea es mantenerse firmes en la determinación tomada. Luego de juntarse entre ellos, los peronistas se reunieron en la vicegobernación, pero no llegaron a un acuerdo.

Frente de tormenta

Al ser consultado el presidente provisional del Senado, Juan Carlos Jaliff (UCR), indicó: "No les vamos a aprobar pedidos de informes y menos si son sobre los pases a planta que ellos hicieron en forma irregular, y lo saben. Hubieran propuesto antes que el Ejecutivo nos informara por qué estaba pasando esa cantidad de gente a planta", aseveró el legislador. De todas maneras y a pesar de que tienen quórum propio, dijo que quieren priorizar el consenso.

Esa afirmación fue desmentida por Fadel, quien refutó: "No sé por qué criticaban tanto la falta de diálogo del kirchnerismo, si ellos son los que no dialogan, ni abren el juego. Así va a ser muy difícil llegar a acuerdos legislativos".

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