Unas 400 personas se congregaron para solicitar mayor presencia policial y para que se construya en la zona un destacamento. Aluden que los hechos delictivos cada vez son más violentos. Irónicamente, en medio de la cobertura de UNO, oc

Cansados de los robos, vecinos de San Martín cortaron la ruta 7 por seguridad

Por UNO

Por Gabriela Sosa

“Eran cerca de las 21 del miércoles, cuando tres delincuentes ingresaron a la casa de mi mamá. Ella, vive sola en el barrio Villa Italia, no solo entraron para robarle, sino que le propinaron una gran paliza. Siento mucha impotencia, no vivimos tranquilos, tenemos hasta cuatro robos diarios, los vecinos estamos hartos de vivir en esta situación” expresó el hijo de Blanca Quiroga, una mujer de 74 años que fue víctima de la inseguridad en su vivienda particular en calle Lamadrid de esa barriada.

Sin dudas, esta situación generó el malestar de varias familias que este jueves decidieron cortar la ruta nacional Nº 7 a la altura del departamento de San Martín, cansados de la ola de robos, agresiones y de la falta de respuestas por parte de las autoridades. El corte de tránsito se realizó en ambas arterias que conforman el Acceso Este, por lo que se convirtió en un verdadero caos,  teniendo en cuenta que la manifestación se efectuó en un horario clave, por lo que el tráfico tuvo que ser desviado por calles internas, durante varias horas.

Hasta este sector, precisamente donde se ubica el kilómetro 1.000, arribaron vecinos de los barrios Norte, Villa Italia, Municipal, Güemes, Cristo Hermano, Los Álamos y El Nevado entre otros.

“Nosotros vivimos en las calles laterales de la ruta y ya no podemos seguir así, necesitamos que el gobierno nos escuche, que haga algo urgente por favor”, comentó una vecina que prefirió no dar su nombre porque ha sufrido varias amenazas y agresiones físicas “Algunos delincuentes, viven acá en el barrio, todos saben quienes son y otros vienen de Los Parrales. No puede ser que 7 u 8 jóvenes nos atemoricen de la manera en que lo hacen”.

Por su parte, Miguel Giménez, del barrio Norte, no ocultó su enojo “Imagínese, me rompieron la puerta a hachazos para poder ingresar, yo había salido con mi esposa al hospital y en la vivienda se encontraba solo mi hija que por suerte logró encerrarse en el baño. Me llevaron todo, no me dejaron nada. Somos familia de trabajo y los que hacen esto son menores, pero también hay mayores involucrados. Hacen y deshacen a su manera. Pero, a la semana siguiente volvieron y al pasar por mi casa se burlaban lo que no tenía como mirar televisión. Esta situación es humillante, indignante”

Los vecinos, explicaron además que hay terrenos disponibles para la construcción de un destacamento policial, pero falta la decisión política para construirlo. “Ni la escuela nueva se salvó”Lleva tan solo dos semanas de haber sido inaugurada y ya ha sufrido dos robos. Se trata de la Escuela Coronel Juan Esteban Rodríguez, del barrio Villa Italia. En este establecimiento educativo, los ladrones actuaron con gran impunidad y una violencia que atemoriza. Golpearon brutalmente al sereno y se alzaron con varias computadoras de la sala de informática.

El diablo y la diablaLos vecinos afirmaron que los delincuentes circulan libremente por las calles y hasta se los puede ver armados. Tienen el apoyo de una familia del barrio Villa Italia, conocidos en el lugar como el “diablo y la diabla”. Algunos circulan en motos encapuchados atemorizando a niños y grandes. “Ya ni tranquilos pueden salir a la vereda los chicos a jugar. Hace unos días llegaron también a mi vivienda y le apuntaron con un arma en la cabeza a mi hijo de 11 años” comentó Lucero.

Otro de los casos que se repite se refleja en lo que sucedió en el domicilio de María Rosa Fredes “Ya han ingresado 4 veces, son los mismos, pero esto no es nada, tienen una nueva modalidad se paran en la vereda mostrando el arma y comienzan a silbarse unos con otros y empiezan a reírse, luego vienen con algún elemento, por lo general un hacha y te rompen la puerta y sentís que nada podes hacer, porque encima cuando llamas a la policía tardan entre 40 o 50 minutos en llegar”.

Todos los negocios han sido saqueadosPropietarios de algunos comercios también se acercaron porque sufren de manera constante robos y amenazas. “Nos llevan los elementos de trabajo y luego a la semana regresan vendiéndolas por el barrio. La mayoría son menores, no les importa nada, andan drogados, alcoholizados. No tienen horarios para golpear a la gente y llevarles lo poco que tienen, ¿que vamos a seguir esperando, que haya una muerte, para que recién logremos que las autoridades hagan algo?”

En plena nota, un roboMientras Diario UNO, interrogaba a los vecinos que reclamaban por mayor presencia policial, a escasos 50 metros del lugar un joven intentó robarse un auto por lo que de manera inmediata la policía salió tras el prematuro ladrón.