Recomiendan inscribirse por teléfono. La entrada es gratuita. El recorrido parte de la entrada ubicada en San Martín al 1.000, en Las Heras.

Cambió la fecha de la visita guiada al cementerio de Mendoza: será el 19 de junio

Por UNO

La visita guiada al Cementerio de Capital se corrió una semana y se hará el 19 de junio a las 11.Es gratuita, aunque recomiendan inscribirse por teléfono al 449-5185/86 de lunes a viernes de 8 a

13.30.

El recorrido parte del acceso a la necrópolis que da sobre Avenida San Martín al 1.000, de

Las Heras.

Cómo es el Cementario

El actual Cementerio de Mendoza se divide en antiguo, viejo y nuevo. El antiguo está al norte

del complejo y es, por su valor patrimonial -tangible e intangible- e histórico, el que se recorre

en las visitas guidas. Fue inaugurado en agosto de 1846, pero el Gobierno lo creó en 1829, en torno

a la Capilla de Nuestra Señora del Rosario de la Chimba (así se llamba esa zona de Las Heras

entonces).

Hacia 1800, en Mendoza los muertos se enterraban en el interior de las iglesias. Pero a

partir 1820, comenzaron a crearse los cementerios públicos y laicos en todo el país. Así, al

término de la década, se decidió que Mendoza tuviera su propio cementerio "extramuros" (es decir:

fuera de los poblados). No obstante, el establecimiento se habilitó recién 15 años después por

motivos económicos y crisis política que atravesaba la provincia y el país.

Las garras destructoras del terremoto del 20 de marzo de 1861 también alcanzaron al

cementerio: sus edificios y las paredes se desplomaron. De esta manera, el cementerio se volvió un

caos y un riesgo sanitario.

Recién en 1868 se creó el Municipio de la Ciudad de Mendoza. Si bien el cementerio quedó

incluido en el actual departamento lasherino, su dependencia orgánico-funcional se mantuvo en la

comuna capitalina.

Algunos de los célebres que yacen allí son: Familia Lencinas, Familia Ortiz, José Santos

Ortiz, Coronel Ambrosio Sandes, Juan C. Moyano, Familia Benegas, Lorenzo Barcala. Estos son solo

algunos de quienes tienen su morada eterna en el cementerio antiguo de Mendoza, una verdadera

ciudad de monumentos cuya historia desnuda los intereses que alguna vez dividió a los mismos que

hoy yacen bajo sus lápidas.