El ministro de Gobierno de Mendoza, Dalmiro Garay, cruzó a Chile el miércoles y se lo vio haciendo la fila entre el resto de los "mortales" y como corresponde.
Por suerte, no se le ha pegado -aún- la costumbre de "chapear", como les pasa a otros.
Una buena actitud que ojalá se repita más seguido en todos los funcionarios.



