El martes próximo el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo, el ministro de Hacienda Martín Kerchner y el fiscal de Estado Fernando Simón viajarán a la ciudad de Nueva York.
El objetivo es mostrarles a los inversores financieros, bancos y empresarios qué sucedió con la colocación de los bonos por U$S500 millones tomados en mayo pasado,cómo fueron ordenadas las cuentas públicas con el pago a proveedores, la baja paulatina del déficit fiscal y la reactivación del funcionamiento normal del Estado, junto con la reducción de la planta de personal y un incremento de la obra pública más veloz respecto de otras ciudades argentinas.
La intención del Gobierno es reforzar en la meca financiera de Estados Unidos la idea de que Mendoza tiene buenas perspectivas financieras y económicas, y así atraer inversiones físicas, aquellas que significan el desembarco de empresas en suelo mendocino generando, entre otras cosas, empleo.
Esta estrategia de seducción es la misma que utilizaron en octubre de 2015, cuando Cornejo y su equipo sólo eran gobierno electo. En esa ocasión, en la que visitaron el pull de empresas nucleadas en el Council Of Americas, además de otros 10 bancos y 20 empresas de diversas características, la misión también tuvo que ver con trasmitir al mercado señales fuertes sobre la gobernabilidad del novel gobierno de Mauricio Macri, pese a su minoría en el Congreso y el déficit dejado por la administración kirchnerista.
Esta vez, la agenda es un poco menos apretada que en aquel primer viaje, pero con las mismas intenciones podrían empujar el esperado despegue de la economía nacional.
El hecho de agregar a Simón como titular de un órgano extrapoder es para que hable con los abogados de los empresarios y bancos convocados para el encuentro, y para mostrarse como garantía del manejo racional de los recursos del Estado.
Según lo planificado, llevarán como ejemplo de oportunidades de inversión las energías renovables, que prometen un desarrollo amplio en los próximos 20 años, y por supuesto, el aprovechamiento de los yacimientos de gas y petróleo con los que todavía cuenta Mendoza. Además de productos de la industria vitivinícola y tecnologías limpias, más los que sean invitados por el Consejo de las Américas.
Los buenos antecedentes
El entusiasmo del Gobierno está basado justamente en los resultados de la primera incursión a la Gran Manzana, por el interés de 18 bancos deseosos de administrar una oferta de más de U$S2.300 millones de dólares que diversos fondos de inversión pusieron a disposición para que el Gobierno tomara. Esto finalmente quedó en el bono de los U$S500 millones, con un interés anual del 8, 3% anual y con un plazo de 8 años para devolverlo, es decir, dos gestiones de gobierno.
En ese momento, también el camino fue mostrar cómo la provincia honraba sus deudas a la par que prometía una capacidad de generar nuevos negocios a largo plazo, muy por encima de la performance de otras provincias y de la misma Nación.
De todos modos, vale recordar que Mendoza sigue con alto nivel de endeudamiento, y que el crédito que logró en el exterior ha servido en su totalidad para refinanciar esa deuda, la cual estaba muy concentrada a finales del 2015, porque había que pagar muchos vencimientos al mismo tiempo.
Fu entonces, que luego de la presentación en Nueva York, Cornejo tenía definido el destino de los $7.500 millones de pesos, con los que atendió parte del déficit fiscal de $5.400 millones, y el pago de vencimientos por otros $4.600 millones.
-Cumplimientos. La estrategia del Gobierno será mostrar cómo fueron ordenadas las cuentas públicas, para lo cual llevan como auditor de ellas al fiscal de Estado.
-Interés. A los empresarios y bancos se les presentarán proyectos en los que puedan invertir, desembarcando en la provincia a mediando y largo plazo.
"Vamos a repetir lo de octubre de 2015, cuando hicimos cabeza de playa para llevar información a los inversores, pero ahora buscamos a los inversores físicos" (Martín Kerchner)



