Mendoza

Abusos sexuales de menores- GAR

Por UNO

El Grupo de Alto Riesgo del Hospital Notti (GAR) que interviene en casos de abusos y maltratos demenores intrafamiliar contó a

diariouno.com.ar que está realizando un estudio científico para conocer la

realidad de Mendoza y a raíz de esto crear políticas de prevención.

Américo Benegas, pediatra y jefe de la Unidad de Atención y Prevención de maltrato infantil

del Notti, sostuvo que con este estudio se quiere llegar a delimitar los perfiles y características

que se dan en Mendoza en

abusos sexuales a menores dentro del círculo familiar.

Indicó que hay 16 mil niños bajo el programa de atención del GAR y que hay

escasez de profesionales por lo que habría que invertir en personal capacitado

en casos de maltrato infanto juvenil como política de Estado.

"Cuando el abuso es intrafamiliar los indicadores de riesgo son grandes porque el abusador

está dentro del núcleo familiar, por lo tanto la deja al niño en total vulnerabilidad y queda

atrapado, hechizado y no habla por miedo", explicó la psicóloga Silvina Giménez.

"Muchas veces cuando lleva mucho tiempo el abuso el victimario tiende a amenazar al menor

diciéndole 'te voy a matar, voy a matar a tu mamá, le voy a hacerle lo mismo a tu hermano, a vos

nadie te va a creer', entonces el niño sabe que si habla se va a desatar una crisis familiar que no

va a poder sostener y queda con el secreto que es el pilar del abuso", relató la profesional.

Tipos de madre

Cuando hay una mama protectora cree el relato del niño que se animó a hablar y busca

asistencia, un médico o concurre al Notti y averigua qué hacer y se adapta a las medidas. El niño

queda en un lugar de protección por su mamá y las consecuencias se van revirtiendo con el tiempo.

Hay otros casos en que la mamá no puede ver lo que le cuenta su hijo quizá por mucho tiempo,

esas son estructuras por déficit. Quizá ella sufrió un abuso en su infancia y a veces pueden

ejecutar una medida de prevención, pero insuficientemente y en esos casos se toma otro adulto como

una abuela, hermana o tía que acompañe la medida.

Un tercer tipo de madres son las posibilitadotas del abuso, son las que tienen rasgos

perversos o trasgresores, y crean un altísimo riesgo para el menor. En este caso el niño no puede

continuar en esa familia por lo que el GAR pide medias al órgano o al juzgado correspondiente quien

excluirá al papa, al padrastro, al tío, al abuelo, a la mama o quien haya ejercido la situación de

abuso.

Situaciones en que puede ocurrir el abuso

"Hay una nueva modalidad de formaciones de familia, parejas con cama adentro y cama afuera,

la madre que al intentar rehacer su vida conyugal va ingresando nuevos compañeros a su domicilio

que generalmente procrean uno o dos niños y después abandonan y aparecen otros", contextualizó

Benegas.

Agregó que "como no hay un vínculo con los hijos preexistentes los pone en vulnerabilidad y

como la mujer sale a trabajar porque es el sostén y porque estos individuos no suelen tener trabajo

y se quedan al cuidado de los niños.

Esto no invalida que los padres biológicos también agredan y abusen de sus propios hijos.

"Tenemos el mito del abusador que es un tipo desquiciado, sucio, lleno de tatuajes, pero a

veces son profesionales de altísimo nivel y la mamá le dice a su hijo 'si tu papá es el que más te

cuida, el que más te regala, el que hace diferencia con tus hermanos, el que más te mima, sos los

ojos de él, el que va todas las noches a abrigarte a tu cama, cómo vas a decir eso de tu padre",

contó el médico pediatra.

En estos casos la mamá idealizó la imagen paterna a tal punto que para la mujer es

inconcebible que el papá haya programado la mente de su hija para abusarla sexualmente.

"El caso del Chacal de la Cuarta la chica estaba libre, no estaba encerrada en un sótano y

podía salir a gritar y denunciar, pero por más que la puerta esté abierta el animal no sale de la

jaula, esta es la programación. Siempre se programa a la víctima para que no denuncie", explicó

Benegas.

Indicadores de abuso sexual en menores

En un caso ocurrido en el Notti le dieron a un pequeño de 5 años muñequitos sexuados, cuando

le cambia la ropita al muñeco masculino y dijo "esa es la hormiguita que me pica la cola".

El chico puede contar qué le pasó a través de juegos, dibujos o con palabras a su manera, y

quizá no lo hace él como protagonista, pero siempre tiene la necesidad de expresarse y llamar la

atención de algún adulto.

"Un niño de 5 años que relata un manoseo impropio o sexo oral no tiene manera de comprenderlo

salvo que lo haya vivido o lo haya visto", manifestó la psicóloga.

Otros indicadores son alteraciones en la conducta, muy pasivos o muy reactivos, alteraciones

en el aprendizaje, o de tener control de sus esfínteres pasan a hacerse caca o pis encima, cuando

no quiere ir a la casa del abuelo o de un tío y hace berrinches, cuando se toca los genitales o se

masturba de forma compulsiva y todos lo que juega pasa por el sexo.

El abuso puede ser con contacto o sin contacto físico, el chico que es obligado a mirar está

siendo vulnerado con la relación sexual de los adultos.

Cómo denunciar

Una maestra, un vecino o alguien que tenga sospechas que un menor está siendo abusado por

algún familiar, se llama al 102 donde se debe dar el nombre completo de la víctima y el domicilio.

El denunciante nunca se da a conocer.

Dependiendo la gravedad de lo denunciado donde haya riesgo inminente de muerte se llama a la

policía y al juzgado para que se de resguardo del menor en una institución de salud.

Si no hay un peligro de muerte se pide a un profesional del GAR que les de un turno inmediato

para ser evaluado el chico y la situación familiar. Si los padres se niegan la Justicia por la

fuerza pública rescata al afectado.

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