La empresa mendocina, que tiene contratos millonarios en el exterior, pide planes REPRO y ventajas impositivas para evitar despidos. La Nación no la apoyaría.

A pesar de tener obras en unos cuantos países, Pescarmona busca el auxilio del Gobierno

Por UNO

Por su crítica situación económica y financiera, IMPSA, la histórica firma del grupo Pescarmona, entrará en cesación de pagos.

Si bien la empresa mendocina tiene obras en ejecución en al menos 10 países, advierte que su supervivencia depende hoy de la ayuda que puedan garantizarle el Gobierno de Mendoza y de la Nación para mantener unos 300 empleos directos y casi 1.000 indirectos que tiene sólo en Mendoza.

Si bien Pescarmona achaca la situación actual de su holding al pago postergado de Brasil y Venezuela, países cuyas economías también están en procesos de crisis, cuando IMPSA funcionaba a pleno no se vio en la provincia un impacto financiero acorde con los millonarios negocios que desarrollaba su firma.

Sin embargo, ahora es el Gobierno nacional el que debe salir a apagar el incendio otorgándole planes REPRO (el programa de ayuda del Estado a empresas en crisis) para evitar despidos y otro fracaso estruendoso como el de Vale en Malargüe.

El miércoles se reunieron representantes de la empresa y del gobierno de Francisco Pérez. Allí, el responsable de Recursos Humanos de IMPSA, Matías Massera, solicitó unos 1.000 planes REPRO. Actualmente este plan otorga $2.000 por REPRO concedido.

La idea de la empresa, que entre sus quejas esgrime que la obra pública está frenada y eso la afecta, sin que se discuta que en el campo privado también podría desarrollar sus negocios, es que el beneficio del Estado alcance a todos sus trabajadores.

Será el subsecretario de Trabajo, Rubén Boris, quien tendrá como misión lograr la autorización para que IMPSA reciba los REPRO solicitados.

Desde el Gobierno ofrecieron además de los REPRO la alternativa de concretar otra serie de medidas, como por ejemplo el abaratamiento laboral e impositivo, a efectos de evitar despidos y suspensiones hasta fin de año.

De esta forma, argumentan, le permitirán a IMPSA que gane tiempo para cobrar algunas de las deudas millonarias que posee y modificar actual la situación de crisis.

Lo que no se aclaró es cómo la firma de Enrique Pescarmona devolverá la ayuda recibida, la cual debe concretarse con fondos públicos.

Por otra parte, el propio gobernador Pérez habló con Pescarmona y se comprometió en recomendarlo para una licitación en Canadá. Además, anticipó que se reunirá con el titular de ANSES, Diego Bossio, y con el ministro de Economía, Axel Kicillof, para avanzar en nuevos acuerdos.

“Es una situación compleja, delicada. Nos estamos ocupando porque no es sólo los pagos que debe cancelar, sino también, como están trabados fondos en Brasil y Venezuela, hay que reestructurar algunos trabajos que la empresa pueda hacer en el futuro”, justificó Paco Pérez.

En este paquete de “ayuda”, IMPSA también podría beneficiarse gracias a YPF si la petrolera les ofrece algunas tareas a empresas contratistas de esa firma.

La Subsecretaría de Trabajo confirmó que el próximo lunes habrá una nueva reunión entre los representantes de IMPSA, la UOM, la Asociación de Industriales Metalúrgicos y el Gobierno provincial, con el fin de evitar despidos y suspensiones.

La Nación no se sumaAltas fuentes de los ministerios de Industria y de Economía de la Nación aseguraron, en off, a UNO que no habrá asistencia para empresarios en crisis.

El argumento es que si se da ayuda a uno, movilizadas por la crisis económica aparecerán otras firmas que hacen negocios en el exterior a golpear las puertas del Estado en busca de oxígeno.

Ayuda estatal para uno de los 40 millonarios que tiene la Argentina El mendocino Enrique Pescarmona, quien hoy depende del salvataje del Estado para evitar el naufragio de su histórica empresa IMPSA, figura en la lista de los 40 empresarios más ricos del país, según la revista Forbes en su edición de diciembre de 2013.

El ingeniero Pescarmona, que es el actual presidente de la Corporación IMPSA, de la Cámara de Comercio Italiana de Mendoza y vicepresidente de la Asociación Empresaria Argentina, ocupa el lugar número 38, con U$S320 millones.

El empresario mendocino fundó Industrias Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA) en 1965, que actualmente es considerada la séptima empresa energética más grande de América Latina.

De acuerdo con la publicación especializada, “en los últimos tres años desembolsó más de U$S1.000 millones en parques eólicos e hidroeléctricos. De ellos proviene el aumento de su patrimonio este año”.

Pese a este patrimonio personal, la situación de su nave insignia -IMPSA- muestra lo opuesto: no podrá hacer frente a dos pagos de intereses que vencen hoy, por U$S23 millones y $42 millones, correspondientes a las Obligaciones Negociables que colocó en el mercado local en los últimos cuatro años.

►U$S200 millones es el valor aproximado del único contrato que hoy tiene IMPSA con la Nación. Se trata de la provisión de un equipamiento a medida para la prolongación de la vida útil de la central nuclear de Embalse Río Tercero, en Córdoba. Los pagos del contrato estaban previstos para el 2015.