Por Cecilia Osorio
Ante la embestida de los comerciantes ante la llegada de la feria de los ofertones, Jorge Castillo, CEO de la feria, no se amilanó y aseguró que ya hay 100 personas anotadas para administrar locales en el predio que piensa montar en Guaymallén. Y dispa
"A los capitalistas los asusta La Salada porque saben que se les acaba la fiesta"
Pese a la embestida de los comerciantes y el lobby en la legislatura mendocina, el administrador de La Salada, Jorge Castillo, no tiene miedo ni pelos en la lengua. Después de una jornada en que sobre la feria se dijo de todo -hasta el vicegobernador Carlos Ciurca la redujo a "una noticia periodística" sin asidero-, marcó la cancha con los tapones de punta.
“El intendente se asustó, no estuvo a la altura de la circunstancia”, soltó en diálogo con Diario UNO desde Buenos Aires, en referencia con Alejandro Abraham.
“No me dio bola. No quiso recibirme, se asustó”, señaló el CEO de la feria acerca del cacique guaymallino y presidente del PJ local. Castillo planea instalar la salada a la mendocina en un enorme predio en Tirasso y Acceso Este, de Guaymallén,.
El negocio ya está en marcha: se piden $60.000 para subconcesionar los primeros puestos por 20 años, mientras que después de cubrir 100 vacantes, se podrá acceder por $90.000. “Estamos informando y llenando una ficha de registro de los interesados. Pero el que diga que le exigieron dinero está equivocado porque aún no están dadas las condiciones para la venta”, apuntó.
También le apuntó a CiurcaCastillo se encargó irónicamente de lo que sobre la feria declaró el vicegobernador local: "Es cierto que aún la feria no es nada, es sólo un proyecto simbólico. Por eso tenemos anotadas a casi 100 personas que están dispuestas a concretar, cuando habilitemos, las ventas".
Es la primera vez que Castillo trata de llevar "el shopping de los pobres" a otro territorio fuera del ámbito de Buenos Aires. "La verdad, no me sorprende lo que pasa, la resistencia, porque los grandes capitalistas saben que se les acaba la fiesta".



