LAS COIMAS K Jueves, 16 de agosto de 2018

Anécdotas insólitas y violentas de Néstor Kirchner

Claudio Uberti confesó que él mismo entregaba los bolsos de dinero de la corrupción al matrimonio presidencial y dio algunos detalles del ex mandatario.

Claudio Uberti, primer exfuncionario K "arrepentido" en la causa de los cuadernos, confesó que él mismo entregaba los bolsos de dinero de la corrupción al matrimonio presidencial y que una vez vio, en el dormitorio de Néstor y Cristina, una gran cantidad de bolsos y valijas llenas de dinero. Entró al cuarto porque no los había visto en el departamento. Esa noche llevaba una recaudación de 10 millones de dólares. El bolso quedó alojado con todos los demás.

"Yo le llevaba a Néstor Kirchner bolsos con el dinero que recaudaba de las concesionarias viales que estaban bajo mi órbita. Las entregas se hacían en el despacho presidencial de la Casa Rosada o en la Quinta de Olivos. También hubo entregas en el domicilio de De Vido (exministro de Planificación Federal, hoy en prisión)".

Uberti declaró ante la justicia que la expresidente, y viuda de Néstor, no estaba exenta del esquema de corrupción y que estaba al tanto de todo: "Cristina Kirchner estuvo presente varias veces en las que yo fui a dejar los bolsos. Ella sabía todo lo que se hacía", declaró el funcionario arrepentido.

Dólares sí pesos no

Según la declaración de Uberti, "El Malo", como se lo conocía en el entorno a Néstor Kirchner, no quería saber nada con cobrar los dineros de la corrupción en la moneda argentina. Todo tenía que ser en dólares, o en su defecto en Euros. Si llegaban pesos había problemas. "Una vez le entregué un bolso y le conté que una empresa había aportado solamente pesos. Explotó, su ira fue tal que empezó a pegarle patadas al bolso y volaron los pesos por todo el despacho. El Malo tenía esos modales".

Anécdotas violentas

La declaración de Uberti como arrepentido ha sido un verdadero puñal para la mística kirchnerista y para la imagen del prócer que sacrificó hasta su vida y su salud por el bien de los argentinos (según el relato K, lógicamente). "Me maltrataban mucho. Un día, Néstor Kirchner repentinamente se dio vuelta en un avión en el que viajábamos los dos y me pegó sin ninguna razón aparente".

El exfuncionario de vialidad, y repartidor de coimas de la corrupción, según su propia delcaración, también contó que un día en un viaje a Madrid Kirchner estaba furioso por la demora en la entrega de los diarios. Entonces miró a su secretario, Daniel Muñoz, y le dijo: "Dale tres". La orden tenía como destinatario al jefe de protocolo, Rubén Zacarías. Muñoz, sin dudarlo, se paró y le dio a Zacarías tres golpes que lo dejaron en el suelo.