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Crimen de Paula Toledo: testificaron los padres del único acusado

Durante el tercer juicio que se realiza por el crimen de Paula Toledo, los padres del único imputado aseguraron que su hijo es inocente y que estuvo en su casa

El tercer juicio por el crimen de Paula Toledo se retomó en la última semana de enero y uno de los testimonios claves fue el de los padres de Marcos Graín (32), único imputado en la causa por el abuso sexual agravado y asesinato de la joven de 17 años que ocurrió en 2003 en el barrio El Sosneado, de San Rafael. La familia reiteró que la noche del 30 de octubre, el acusado estaba durmiendo en su casa.

A comienzos de diciembre, Graín debió nuevamente sentarse en el banquillo de los acusado. Lo hizo por segunda vez, ya que en el primer debate estaba prófugo. El hombre tenía 19 años en 2003 y mantenía una relación sentimental con la víctima, a quien describían como una chica tímida que había salido de su casa con intenciones de volver rápido ya que había dejado la puerta entreabierta.

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Según declararon sus padres este martes, la noche antes de que se hallara el cuerpo de Paula Toledo semidesnudo, torturado y sin vida, el imputado había estado en la vereda de su casa tomando alcohol con sus amigos y entró al domicilio a dormir. Su madre aseguró que volvió esa noche cerca de las 2.30 y él dormía, incluso testificó que le había pedido que se diera vuelta porque estaba roncando fuerte.

En tanto, el padre indicó que podía ver a su hijo en la cama desde donde estaba sentado frente al televisor y detalló que la ventana de la habitación tenía rejas por lo que le sería imposible salir sin ser percibido por ellos.

Tras estas declaraciones, en las próximas jornadas se esperan los testimonios de peritos que den cuenta del perfil psicológico y psiquiátrico de Graín. También podría llamarse a especialistas que detallen los estudios post mortem que se realizaron al cuerpo de Paula Toledo con el fin de establecer si era víctima de violencia de género.

El debate fue iniciado a principios de diciembre con las palabras del único imputado, quien reiteró su inocencia y negó que fuese el novio de la víctima. "Eramos amigos que teníamos sexo", señaló ante el tribunal. El hombre dijo que decidió escapar y mantenerse prófugo durante el primer juicio por consejo de su abogado.

Ya son 17 años sin culpables

El 31 de octubre el 2003 el cuerpo de Paula Toledo fue hallado semidesnudo y sin vida en la localidad de El Sosneado, de San Rafael. Luego se supo que la joven de 19 años había sido brutalmente torturada. La habían quemado con cigarrillos, golpeado y abusado sexualmente. Si bien, en sus pulmones se encontraron restos de pasto y tierra que hicieron creer que podría haber sido asfixiada contra el suelo, la causa de la muerte fue un paro cardíaco causado por el dolor que le provocó una penetración anal.

El feroz ataque dejó perplejo a toda la provincia pero los hechos sucesivos solo alimentaron la indignación.

Cuando los vecinos conocieron la noticia no tardaron en señalar a los posibles autores ya que se trataba de un grupo que, según los testimonios, solían frecuentar una casa abandonada para tomar alcohol y fumar marihuana. Así la policía dispuso la detención de Víctor Echegaray (17), alias "El Poroto"; su hermano Alejandro (16), alias "Ñaca Ñaca"; Andrés Maravilla (27), alias "Brusqui"; Iván Gauna (16), alias "Colita"; Cristian Torres, Jorge Sánchez y Marcos Graín (19).

Los errores comenzaron a cometerse desde el primer momento: la escena del crimen nunca fue preservada y las pruebas fueron contaminadas. Uno de los actos más burdos ocurrió cuando el forense lavó el cuerpo de Toledo, impidiendo que se recuperaran muestras de semen.

La causa fue tomada por un juez subrogante que liberó a todos los sospechosos. Esto provocó que, en 2006, solo llegaran a juicio los hermanos Echegaray, Gauna y Maravilla debido a que Graín se había fugado. Maravilla fue el único que fue absuelto debido a que no se encontró ninguna señal que hubiese participado y estado en el lugar. La fiscalía no apeló la decisión.

Distinta es la historia de los hermanos Echegaray y Gauna, quienes quedaron libres por el beneficio de la duda.

En 2009, Graín fue detenido en Misiones y llevado a juicio en 2011 pero también fue absuelto.

Esto provocó un reclamo ante la Suprema Corte de Justicia que permitió la realización de un tercer juicio -solo contra Graín- debido a las múltiples fallas que había tenido la investigación y los debates anteriores.