Editorial Jueves, 30 de agosto de 2018

El corazón y el bolsillo

El Presidente aseguró que el país cumplirá con su programa financiero. Al mercado le faltan certezas y la suba sigue.

No llegó a los dos minutos el mensaje presidencial grabado en Olivos con fondo de plantas y que se transmitió a todo el país en la mañana de ayer para tratar de frenar la escalada del dólar.

En esa escueta alocución el presidente Macri anunció que el país cerró un acuerdo con el FMI a fin de que el organismo "adelante los fondos necesarios para garantizar el cumplimiento del programa financiero" de todo el 2019.

El mensaje con el que le respondieron los mercados fue contundente: se necesitan más certezas.

Y se tradujo en una nueva corrida (nada de estampida porque la gente no está comprando "en la calle") que llevó el precio de la divisa estadounidense a superar los $34 el miércoles y los 40 en Mendoza este jueves.

Entre los economistas -de diversos pelajes- hubo coincidencias en calificar la alocución de un tanto desprolija, sin fuerza y pobre en argumentación.

Macri pivotó sobre la promesa de que el Fondo Monetario adelantaría los fondos necesarios para pagar deuda hasta fines de 2019, pero el resto fueron generalidades que aseguraban que con esto se iba "fortalecer la confianza" y que se iba a "retomar el sendero del crecimiento lo antes posible".

El Presidente agregó que desde el Gobierno "acompañaremos este apoyo (del FMI) con los esfuerzos fiscales necesarios".

"Sé -aseguró el mandatario- que estas situaciones tormentosas generan angustia y preocupación, pero sepan que estoy tomando todas las decisiones necesarias para cuidarlos y salir adelante. Esta decisión va a eliminar cualquier incertidumbre".

Fue como decirle al mercado: les estoy hablando con el corazón. No me vayan a contestar con el bolsillo.

No se aborda con claridad la cuestión de fondo, explicaron los ortodoxos, que reclaman un mayor compromiso con el achique del déficit fiscal.

Por qué fue tan escueto el mensaje de Macri, preguntaron los periodistas en la Casa de Gobierno.

"Fue un mensaje anunciando una medida, nada más que eso", explicaron fuentes de la comunicación del Ejecutivo.

El resto de la tarde fue un cúmulo de versiones que hablaban de cambios de funcionarios y de una gran expectación por lo que pasará esta semana.