Los ensayos publicados en Arqueología Mexicana revelan que las relaciones homosexuales eran unapráctica frecuente entre la civilización maya, según publicó la BBC.
Según estudios antropológicos, la homosexualidad era frecuente y se tomaba como un elemento más en
la formación de los jóvenes. Además practicaban la masturbación como un ritual.
Las claves de los estudios.
Costumbres sexuales prehispánicas
Era un elemento más en la formación de los jóvenes, explican los antropólogos Stephen Houston
y Karl Taube en su ensayo "La sexualidad entre los antiguos mayas". "Las relaciones entre miembros del mismo sexo eran propias del tiempo de los ritos de paso, en los que un niño se convertía en hombre", explican. Durante cientos de años, las prácticas sexuales de los pueblos mesoamericanos fueron dejadasde lado, e incluso en la época moderna el tema se abordó desde un punto de vista moral. En 1926, por ejemplo, el antropólogo Ramón Mena reunió una muestra de esculturas fálicas yotros objetos prehispánicos alusivos a la sexualidad. La colección, sin embargo, no fue abierta al público y permaneció durante varias décadas enun salón secreto del antiguo Museo Nacional de Antropología en Ciudad de México. La homosexualidad es un elemento presente en casi todas las culturas prehispánicas, aunque seabordó de manera distinta. Por ejemplo entre los mexicas, que dominaban en la región centro de lo que hoy es México, lasrelaciones entre personas del mismo sexo no eran bien vistas. Un elemento que se reflejó en las deidades prehispánicas, muchas de las cuales tenían, enmayor o menor medida, aspectos femeninos y masculinos a la vez, explica el historiador GuilhemOlivier en su ensayo "Entre el pecado nefando y la integración. La homosexualidad en el Méxicoantiguo". Masturbación ritual En algunas culturas la masturbación era un tema vinculado con la fertilidad. Los mayas, como otras civilizaciones de Mesoamérica, solían practicar la masturbación ritual,como una manera de fecundar a la tierra que en algunas civilizaciones era considerada un símbolofemenino. Otro ejemplo de la importancia que tuvo la masturbación son los hallazgos que describenHouston y Taube: "Hay indicios de que los mayas tenían objetos sexuales de madera, usados como consoladores y descritos pudorosamente en un reporte arqueológico como efigie fálica", aseguran. La actitud frente a la masturbación es una de las prácticas que hace más evidente ladiferencia entre las culturas prehispánicas y la española, dice Vela. Hay, además, un elemento adicional: en algunas culturas mesoamericanas el erotismo no era unelemento central en la sexualidad, sino que se veía como una forma de ordenar el planeta, que tieneun lado femenino y uno masculino, como existe arriba o abajo, añade el editor de la revista. Fuego y sal a los adúlteros En términos generales, las transgresiones sexuales eran severamente castigadas en lasculturas mesoamericanas. El adulterio, por ejemplo, era castigado con la muerte en algunos pueblos, y en otros comolos mexicas se permitía al marido arrancar a mordidas la nariz de los adúlteros. Los purépechas tenían otro castigo: en caso de que los adúlteros hubieran asesinado almarido, el varón era quemado vivo mientras le arrojaban agua y sal hasta su muerte. El castigo a las prácticas tenía una razón, pues en algunas culturas se les creía causantesde desequilibrios para la comunidad y el cosmos, señalan Miriam López y Jaime Echeverría en suensayo "Transgresiones sexuales en el México antiguo". La presencia del trasgresor provocaba desgracias, como la pérdida de cosechas o la muerte deniños, y en algunos casos se creía que podían producir el fin de una época. Por ejemplo, señalan, el tlatoani Moctezuma, líder del pueblo azteca, destruyó un lugar deprostitución "porque atribuyó a sus transgresiones públicas que los dioses hubieran permitido a losespañoles llegar e imponer su dominio".



