Una inteligencia artificial ya puede recetar medicamentos sin que intervenga un médico

La prueba se realiza en Utah y permite que una inteligencia artificial indique tratamientos para adultos

El sistema funciona a través de una aplicación. Los pacientes deben completar un proceso de consentimiento informado, responder un cuestionario y realizar un escaneo facial. Con esos datos, la inteligencia artificial analiza el estado de la piel y genera un plan de tratamiento personalizado que puede incluir una receta.

Por ahora, el programa está limitado a adultos con acné leve o moderado y a una lista específica de tratamientos tópicos. No contempla medicamentos orales ni isotretinoína, y los casos de acné grave quedan fuera del sistema. Si la plataforma no puede determinar con seguridad un tratamiento, el paciente es derivado a un profesional.

El piloto funciona bajo un esquema de supervisión médica que se reduce de manera progresiva. En la primera etapa, dos médicos revisan cada receta antes de que llegue al paciente; luego se pasa a controles posteriores y finalmente a una revisión de al menos el 10% de las recetas cada mes, además de los casos que presenten efectos adversos o requieran una intervención.

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