En pocas palabras
El Día del Niño tiene sus orígenes a nivel global tras la Primera Guerra Mundial, consolidándose con la Declaración de Ginebra de 1924 y el impulso de la ONU en 1954 para proteger a la infancia. En Argentina, esta celebración fue promovida en 1958 por la Cámara del Juguete con el objetivo central de defender el derecho al juego.



