En pocas palabras
Laura Salinas, una estafadora serial que se hacía pasar por funcionaria pública para vender falsas carpetas de viviendas del IPB, fue nuevamente declarada culpable por múltiples fraudes. Tras cumplir una condena de un año y ocho meses de prisión, la mujer recuperará la libertad este próximo viernes, por lo que las autoridades advierten sobre el riesgo de reincidencia.



