En pocas palabras
En 2017, el joven Alan Villouta falleció tras ser atropellado por el empresario Alejandro Verdenelli, quien fue condenado en 2020 a tres años de prisión por homicidio culposo. Aunque la Corte Provincial ratificó la sentencia un día antes de que venciera el plazo de prescripción de 6 años, la notificación oficial se realizó cuatro días después. Esta demora permitió a la defensa solicitar la prescripción de la causa, logrando el sobreseimiento del acusado y dejando el hecho impune.