Automovilistas y ciclistas sienten vulnerado lo que consideran su espacio natural de circulación y así terminan poniéndose mutuamente en riesgo. Las vidas de por medio ameritan poner foco en el tema.
Encuestas anónimas en colegios secundarios revelan que son contados los adolescentes que no conocen dónde se comercializa la droga, sobre todo la más accesible, la marihuana.