¿Es posible escuchar una canción y percibir colores, o leer una palabra y sentir un sabor? Para algunas personas, estas experiencias forman parte de su vida cotidiana. Se trata de la sinestesia, un fenómeno neurocognitivo en el que un estímulo desencadena automáticamente una segunda percepción, como asociar letras con colores o sonidos con sensaciones visuales. Todo un suceso en nuestro cerebro.
Sinestesia, el fenómeno que permite escuchar colores y saborear palabras: qué está pasando en nuestro cerebro
La sinestesia es una forma de percepción en la que se mezclan sentidos y conceptos. La ciencia estudia sus causas, sus variantes y su relación con la memoria y el cerebro
Aunque durante mucho tiempo estas experiencias despertaron escepticismo, la investigación científica permitió estudiarlas mediante pruebas de comportamiento y técnicas de neuroimagen. Según la Cleveland Clinic y la información recopilada por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), la sinestesia no se considera, por sí misma, una enfermedad ni un trastorno mental.
Qué tipos de sinestesia existen y cómo se manifiestan en el cerebro
No todas las personas sinestésicas perciben el mundo de la misma manera. Los investigadores describieron decenas de variantes, que pueden involucrar sentidos, letras, números, palabras o conceptos abstractos.
Entre las formas más conocidas se encuentran:
- Sinestesia grafema-color: las letras y los números evocan colores específicos. Por ejemplo, una persona puede percibir siempre la letra A como roja.
- Cromestesia: determinados sonidos, voces o piezas musicales desencadenan percepciones de colores, luces o formas.
- Sinestesia léxico-gustativa: escuchar o leer ciertas palabras provoca sensaciones de sabor.
- Sinestesia espejo-táctil: observar que otra persona recibe un contacto físico puede generar una sensación similar en el propio cuerpo.
- Sinestesia espacio-secuencia: los días, los meses o los números se organizan mentalmente en configuraciones espaciales particulares.
Estas experiencias no son necesariamente iguales para todos. Incluso ante un mismo estímulo, dos personas pueden experimentar asociaciones completamente diferentes.
Qué ocurre en el cerebro de una persona sinestésica
La explicación exacta todavía no está resuelta. Una de las hipótesis científicas propone que ciertas conexiones entre regiones cerebrales relacionadas con diferentes tipos de información podrían facilitar estas experiencias. Otra posibilidad es que intervengan diferencias en la forma en que el cerebro procesa e interpreta los estímulos.
Por ejemplo, en la sinestesia grafema-color se investiga cómo interactúan los sistemas cerebrales que reconocen letras y números con los que procesan los colores. Sin embargo, no existe una explicación única y definitiva que permita atribuir todas las variantes al mismo mecanismo.
¿La sinestesia mejora la memoria y la creatividad?
Algunas investigaciones encontraron asociaciones entre la sinestesia y determinadas habilidades de memoria, especialmente cuando la experiencia perceptiva ayuda a recordar información. También se estudia su relación con la creatividad y las actividades artísticas, aunque eso no significa que todas las personas sinestésicas tengan capacidades superiores.
La sinestesia suele comenzar durante el desarrollo y puede pasar inadvertida durante años, porque algunas personas creen que los demás perciben las mismas asociaciones. Su característica distintiva es que aparece de manera involuntaria y, en muchas de sus formas, mantiene asociaciones relativamente estables a lo largo del tiempo.
Si estas experiencias aparecen repentinamente en la adultez, especialmente después de una lesión o junto con otros síntomas neurológicos, conviene consultar a un profesional de la salud. En esos casos, es importante determinar si existe una causa subyacente.
Más que una confusión de los sentidos, la sinestesia muestra que la percepción humana puede adoptar formas diversas y que todavía hay aspectos del funcionamiento cerebral que la ciencia busca comprender.
En pocas palabras
- Sinestesia: fenómeno neurocognitivo que mezcla sentidos y conceptos, como escuchar colores.
- Variantes comunes: incluyen asociar letras con colores o sonidos con sabores.
- Base cerebral: se investigan conexiones neuronales y procesamiento del estímulo como causas.
