Según el santoral del 27 de julio, hoy es el día de San Pantaleón, un médico mártir nacido a fines del siglo III en Nicomedia (la actual Turquía). Su nombre, en griego, significa: “El que se compadece de todos”. Tiene el honor de ser el patrono de los médicos y enfermos, uno de los catorce santos auxiliadores y de los santos anárgiros.
Lo que se conoce de San Pantaleón está en un antiguo manuscrito del siglo IV que se encuentra en el Museo Británico, allí se indica que era hijo de Eustorgio y Eucuba. Fue médico como su padre y pese que su madre era cristiana se dejó llevar por la vida del mundo pagano y rechazó la fe.
Se entregó al servicio de Cristo
Un buen cristiano de nombre Hermolaos lo animó a que conociera “la curación proveniente de lo más alto” y lo llevó a la Iglesia. De esta manera, poco a poco se entregó al servicio de Cristo atendiendo a sus pacientes en Nombre del Señor.
Por aquel entonces se desató la persecución de Diocleciano en Nicomedia, Pantaleón regaló todo lo que tenía a los necesitados y algunos médicos envidiosos lo delataron a las autoridades. Fue arrestado junto a Hermolaos y otros cristianos.
El emperador quería salvarlo en secreto y le dijo que renunciara a su religión, pero Pantaleón se negó y con la ayuda de Dios curó milagrosamente a un paralítico para demostrar la verdad de la fe.
Invocación a San Pantaleón
Se recomienda que antes de cualquier ritual de sanación propia o de un familiar se debe repetir tres veces el nombre de San Pantaleón con una foto o estampa del santo y encender tres inciensos de salud, una vela verde (el verde representa la sanación física y espiritual) y rezar:



