El consultor político especializado en campañas electorales, comunicación de gobierno y opinión pública, Augusto Reina, presidente de ASACOP (Asociación Argentina de Consultores Políticos) llegó a Mendoza para brindar una conferencia sobre el impacto de las campañas electorales en la UNCuyo.
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Diario UNO dialogó con el politólogo, quién realizó un análisis sobre las campañas, los resultados de las PASO y la intensa semana que se vivió en el país después de las elecciones, en términos de discursos políticos.
-¿Usted cree que el oficialismo no tenía en cuenta que los resultados de las elecciones podrían ser tan desfavorables?
-Creo que no, y que existe una dificultad para tomar contacto con los problemas reales de la gente.
-¿Pero cómo puede suceder esto en un contexto económico tan apabullante?
-Quizás parezca un detalle menor, pero el Presidente y la gente que ocupa esos lugares de poder, no usan billetera. Tienen un teléfono con el que chatean con gente, pero la mayoría de las llamadas, se las pasan. El tema está en los detalles. Tienen una rutina diaria que es muy difícil para nosotros comprender. Eso te va recortando visión de la realidad.
-¿Se van alienando con respecto a las necesidades de la gente?
-El problema es que ganás el poder tratando de conseguir empatía y vinculación con el otro, y en curso de la administración del poder, perdés el foco. Esto es parte del proceso de automatización que tiene el poder.
-¿Esa empatía es real alguna vez?
-El problema es que se van generando esos microclimas y relaciones cuasi endogámicas, donde se van reforzando las ideas preexistentes. Lo que se crean son ecosistemas en los que cualquier elemento que sobresale, cualquier crítica o comentario anómalo recibe reprobación, sanción moral.
-¿No aceptan críticas?
-El problema es que es muy difícil hablar con el equipo de Cambiemos porque después de dar tantas batallas, era complicado aceptar la derrota.
-¿Siempre fue así?
-En un principio (2013 - 2015) fue muy subestimado, por esa crítica de "son puro globo", puro marketing y en esa subestimación enorme, se replegaron mucho en sus filas. En la elección del 2015, la sensación era "nosotros vimos algo que ustedes no vieron". Entonces, se pasó a una sobreestimación que se podría reflejar en la idea de "si están haciendo esto, es porque pudieron detectar algo que nosotros no vemos". En el 2017, se reforzó esa idea, de que ellos hacían campaña de forma innovadora.
-Les dio buen resultado
-Sí, pero hay que tener en cuenta que una campaña no empieza un mes antes de las elecciones, y ninguna campaña puede revertir la pérdida del poder adquisitivo.
-¿Cree que se sobreestima el poder de la campaña?
-Exactamente, una campaña electoral es un proceso largo de movilización, organización con un objetivo político.
-¿Cuál fue un momento clave de la campaña 2019, hasta el momento?
-La defección de Cristina Fernández de Kirchner en favor de Alberto Fernández lo que hizo fue moderar la campaña.




