Casi como una constante, el establecimiento escolar primario, Francisco Peñasco Aura fue víctima en la madrugada del lunes de delincuentes, que una vez más ingresaron al predio con el propósito de realizar daños.
La directora de la escuela, la docente Etna Morelli comentó que para entrar lo hicieron rompiendo el cerco perimetral, arrancando unos cinco metros de alambrado, el cual los malvivientes se llevaron. “En otras oportunidades rompieron un tramo por el que ingresaron. Luego el celador lo reparaba con mucha voluntad ante los reiterados daños, pero esta vez se llevaron el alambrado”, resaltó la directora.
Una vez dentro del establecimiento, estos asociales se dirigieron hacia la sala de jardín de infantes donde intentaron introducirse infructuosamente forzando la cerradura. La misma que una semana atrás debieron cambiar cuando fue destrozada. Por esta situación la sala de jardín quedó inaccesible y los chicos tuvieron que tomar su clase en otro salón de la escuela.
De allí, los malvivientes se dirigieron hasta la pilastra del suministro eléctrico, de la que robaron las llaves de luz. El disyuntor y la llave térmica. Para coronar la incursión delictiva destrozaron dos tubos fluorescentes. Este apartado es uno de los daños favoritos de los delincuentes. Morelli comenta que cada vez que han ingresado, se han ensañado con las luminarias del establecimiento.
La directora pide medidas para terminar con esta serie de ataques constantes, “porque si bien se trata de daños materiales, estas personas tienen que tomar conciencia que la escuela no es de nadie y es de todos, por eso hay que cuidarla”, aseguró con cierto dejo de dolor Morelli.
La escuela cuenta con un sereno, quien en varias ocasiones ha tenido que echar a algunos intrusos, principalmente adolescentes, quienes al retirarse lo hacen gritando improperios.
Cabe mencionar que la escuela Francisco Peñasco Aura educa a unos 110 niños, que reciben doble escolaridad, quienes además reciben alimento en su comedor.


